Un estudio en el que participó el investigador de la UCSC Dr. Jaime Villafaña determinó que la especie se distribuye desde el sur de Ecuador hasta la Región de Atacama. Su reducida área de ocupación refuerza la necesidad de actualizar su estado de conservación.
Durante décadas, la guitarra del Pacífico (Pseudobatos planiceps) fue descrita como una especie ampliamente distribuida a lo largo de la costa americana, desde México hasta el norte de Chile. Sin embargo, esta investigación internacional reveló que su presencia confirmada se limita al sur de Ecuador, las islas Galápagos, Perú y el norte de Chile. El estudio fue publicado en la revista científica Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems y fue liderado por Diego Almendras, investigador del Proyecto Raya Águila y Fundación Mama Qocha. El trabajo contó con la participación del investigador UCSC, Dr. Jaime Villafaña, junto con investigadores de Oceanic Alliance (Costa Rica) y la Universidad de La Serena. Esta investigación pudo ser desarrollada gracias a la adjudicación de un fondo de finaciamiento otorgado por el Acuario de New England en Estados Unidos.
La guitarra del Pacífico es un pez cartilaginoso que puede superar el metro de longitud. Su cuerpo aplanado y su forma alargada le otorgan una apariencia intermedia entre un tiburón y una raya, aunque evolutivamente se encuentra más relacionada con estas últimas. Para establecer con mayor precisión su distribución, el equipo recopiló y verificó registros provenientes de colecciones de museos, publicaciones científicas, repositorios digitales, observaciones en iNaturalist y antecedentes aportados por pescadores recreativos de Chile y Perú.
En total, los investigadores reunieron 115 registros georreferenciados confirmados, distribuidos desde Punta Salinas, en Ecuador, hasta Bahía Salada, en la Región de Atacama. En Chile se documentaron 24 ejemplares registrados entre 2015 y 2025. Su presencia se extendió desde Las Machas, en Arica, hasta Bahía Salada, localidad que corresponde al límite austral confirmado de la especie. El equipo no encontró antecedentes verificables al sur de ese sector.
La revisión también permitió identificar errores históricos de clasificación. Ejemplares registrados en isla del Coco, Costa Rica, y atribuidos previamente a la guitarra del Pacífico correspondían en realidad a P. glaucostigma. Del mismo modo, registros provenientes de Colombia fueron reasignados a P. leucorhynchus. Los autores detectaron, además, un error en las coordenadas de un espécimen recolectado frente al delta del río Guayas, en Ecuador. El registro había sido situado equivocadamente en el hemisferio norte debido al uso incorrecto del signo de la latitud. “Estas confusiones contribuyeron a mantener durante años la idea de que la guitarra del Pacífico habitaba desde México hasta Chile”, sostuvo el investigador UCSC.
A partir de los registros verificados, el equipo desarrolló un modelo de distribución de especies, el cual mostró que los ambientes más apropiados para la especie se concentran en el sur de Ecuador, la costa peruana y algunos sectores del norte de Chile. En Chile, el hábitat más favorable se localiza entre las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá. Más hacia el sur, en la Región de Atacama, las zonas adecuadas aparecen de manera fragmentada y discontinua.
Llamado a actualizar su estado de conservación
Actualmente, la especie está clasificada como “Vulnerable” en la Lista Roja de la UICN. Sin embargo, esa evaluación se basó en una distribución que se extendía desde el sur de México hasta el norte de Chile.
Según los resultados del nuevo estudio, el Área de Ocupación se encuentra dentro del umbral correspondiente a la categoría “En Peligro” bajo el criterio B2 de la UICN. Los autores precisan que una reclasificación formal requiere analizar otros antecedentes, como el número de localidades en las que habita la especie y la existencia de una disminución continua de sus poblaciones, señaló Diego Almendras.
Su situación se vuelve especialmente preocupante debido a la presión pesquera que enfrenta, principalmente en Perú, donde es capturada en pesquerías artesanales mediante redes de enmalle de fondo y redes de arrastre. A pesar de esta amenaza, no existen regulaciones pesqueras, planes de manejo o medidas de protección específicas para la guitarra del Pacífico en ninguno de los países que forman parte de su distribución confirmada. En Ecuador y Chile tampoco se dispone de registros sistemáticos de desembarque ni de programas permanentes de seguimiento poblacional.
Las especies del género Pseudobatos presentan, además, características reproductivas que pueden aumentar su vulnerabilidad. Entre ellas se encuentran la madurez tardía y una limitada capacidad de recuperación frente a la mortalidad pesquera. En otras especies de guitarras también se han documentado partos o abortos inducidos por el estrés de la captura y mortalidad posterior a la liberación.
Los investigadores plantearon la necesidad de actualizar la evaluación de la especie en la Lista Roja de la UICN, implementar programas de monitoreo en Ecuador, Perú y Chile, y generar información sobre su abundancia, reproducción y mortalidad asociada a las pesquerías.
Precisar su verdadera distribución, señalaron los autores, constituye un paso fundamental para identificar zonas prioritarias, desarrollar medidas de manejo y evitar que sus poblaciones disminuyan antes de que pueda determinarse con mayor exactitud su estado de conservación.
DOI: https://doi.org/10.1002/aqc.70417