Buscar

Posnatal de un año: ¿podría transformarse en una nueva barrera para contratar mujeres?

La División formalizó su compromiso con la Mesa Empresarial Público-Privada de Capacitación y Empleo Local, instancia que reúne a empresas, municipios, SENCE, ASIVA y programas públicos, aportando planes de formación propios para estudiantes técnico-profesionales, pescadores y habitantes de Quintero y Puchuncaví.

Posnatal de un año: experta advierte que extensión debe ir acompañada de mayor corresponsabilidad parental. Una eventual ampliación del posnatal podría fortalecer la protección de las familias, pero también generar efectos no deseados sobre la contratación femenina si el cuidado continúa recayendo principalmente en las madres.

La discusión sobre extender el posnatal hasta un año abre un debate que va más allá del tiempo que madres y padres pueden permanecer junto a sus hijos durante los primeros meses de vida. Sus efectos sobre el empleo femenino, la corresponsabilidad parental y el acceso de las trabajadoras más vulnerables al beneficio son algunos de los aspectos que deberían considerarse en el diseño de una política de esta magnitud.

Sandra Bravo, economista e investigadora del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, advierte que una extensión significativa podría aumentar las barreras que ya enfrentan las mujeres al momento de buscar trabajo, aunque el resultado dependerá de cómo se diseñe la política.

“Sí, es un riesgo, aunque su magnitud dependerá del diseño de la política y de si esta se implementa junto con medidas que promuevan la corresponsabilidad parental” advirtió.

El posible efecto sobre la contratación de mujeres

Aunque el subsidio asociado al posnatal sea financiado por el Estado, una ausencia laboral prolongada también supone costos para las empresas.

La economista explica que los empleadores deben enfrentar el reemplazo temporal de la trabajadora, reorganizar funciones y, en algunos casos, capacitar a quien ocupará el puesto durante su ausencia.

“Una extensión significativa del postnatal puede elevar los costos que enfrentan las empresas al contratar, aun cuando el subsidio sea financiado por el Estado. Esto se debe a que los empleadores deben asumir los costos asociados al reemplazo temporal de la trabajadora, la reorganización de las funciones, la capacitación de quien la sustituye y la incertidumbre sobre el momento de su reincorporación”.

El riesgo, advierte Bravo, es que estos factores terminen influyendo en las decisiones de contratación.

“Existe el riesgo de que algunos empleadores prefieran contratar hombres o mujeres fuera de la edad fértil, reproduciendo prácticas de discriminación en el acceso al empleo”.

Solo el 0,2% de los permisos ha sido utilizado por padres

Uno de los puntos centrales del debate está en cómo distribuir el cuidado entre madres y padres.

Actualmente existe la posibilidad de transferir parte del permiso de postnatal parental al padre. Sin embargo, su utilización ha sido mínima. Según antecedentes citados por la especialista, apenas el 0,2% del total de permisos de postnatal parental ha sido utilizado por hombres, proporción que prácticamente no ha variado desde la creación del beneficio en 2012.

Para Bravo, esa experiencia demuestra que permitir voluntariamente el traspaso de semanas no necesariamente genera corresponsabilidad.

“La sola posibilidad de transferir semanas al padre ha tenido un efecto muy limitado. Esto refleja que, en la práctica, el cuidado continúa recayendo mayoritariamente en la madre”.

Una alternativa, sostiene, sería avanzar hacia un diseño que entregue a los padres un período propio.

“La evidencia internacional muestra que una estrategia más efectiva consiste en reservar semanas exclusivas e intransferibles para el padre, acompañadas de una adecuada compensación de ingresos y condiciones laborales que faciliten su uso”.

Según explica, este tipo de medidas ha mostrado mejores resultados para aumentar la participación masculina en el cuidado y avanzar hacia una distribución más equilibrada de las responsabilidades de crianza.

El riesgo de dejar fuera a las mujeres más vulnerables

La extensión del posnatal también plantea otra dificultad: garantizar que la mayor protección llegue a trabajadoras con empleos temporales o trayectorias laborales discontinuas.

Para la investigadora, los requisitos de acceso serán fundamentales para evitar que una ampliación del beneficio termine favoreciendo principalmente a quienes cuentan con empleos formales y estables.

“El beneficio debe mantener criterios de acceso amplios y no excluir a quienes tienen empleos temporales o trayectorias laborales discontinuas”.

A juicio de Bravo, tampoco basta con extender el período de permiso. La medida debería formar parte de una política más amplia que permita a las mujeres regresar y permanecer en el mercado laboral después del nacimiento de sus hijos.

“Además, la extensión del postnatal debe complementarse con políticas que faciliten la inserción y permanencia laboral de las mujeres, como un mayor acceso a salas cuna y servicios de cuidado infantil, incentivos a la contratación y medidas de corresponsabilidad parental”.

De lo contrario, advierte, podría producirse una paradoja: una política creada para entregar mayor protección durante la maternidad podría terminar aumentando las diferencias entre aquellas mujeres que cuentan con empleos estables y quienes mantienen una relación más precaria con el mercado laboral.

“De lo contrario, el beneficio podría concentrarse en quienes ya tienen empleos más estables, dejando fuera a quienes más necesitan protección”.

noticias relacionadas

Primavera cálida y lluviosa desafiará a huertos de cerezos: INIA entrega recomendaciones para enfrentar la temporada

Positividad de virus respiratorios vuelve a subir y expertos llaman a vacunarse contra la Influenza antes de la primavera

¿Pagar la micro sin discutir la tarifa? El sistema de pago también puede mejorar la seguridad del viaje

Un terremoto distinto a los de siempre: ¿Cómo resistirían los edificios frente a la Falla de San Ramón?