Un informe de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) confirma que entre enero y junio de 2026 se emitieron 18,5% menos licencias médicas de origen común que en igual período de 2025, caída que se observa tanto en el sector público como en el privado. ALTO Inmune valora la tendencia, pero llama a no bajar la guardia frente al mal uso de este instrumento.
El más reciente informe de Evolución de Licencias Médicas Electrónicas de la SUSESO, correspondiente a julio de 2026, confirma una disminución sostenida en la emisión de licencias médicas durante el primer semestre del año. Entre enero y junio de 2026 se emitieron 3,3 millones de licencias médicas electrónicas, un 17,6% menos que en igual período de 2025. Al analizar únicamente las licencias de origen común, que concentran la mayor parte del sistema, la caída alcanza un 18,5%.
La reducción se observa de manera transversal. Según el reporte, entre enero y junio el número de licencias disminuyó tanto en trabajadores del sector público (-18,4%) como del sector privado (-18,9%), y tanto en FONASA (-18,3%) como en ISAPRES (-19,6%). La duración promedio de las licencias también cayó, pasando de 13,1 a 11,7 días. A esto se suma que el número de personas trabajadoras que utilizó al menos una licencia médica bajó de 1,6 a 1,4 millones, y que aumentó la proporción de quienes usaron una sola licencia en el semestre, mientras disminuyó la de quienes registraron licencias múltiples y períodos de reposo más largos.
Una baja que coincide con más fiscalización
El propio informe de SUSESO señala que, durante el período analizado, se implementaron diversas medidas para fortalecer el control del sistema de licencias médicas: la difusión de los resultados del Informe Consolidado de Información Circularizada N° 9 de la Contraloría General de la República sobre el uso de licencias por funcionarios públicos, fiscalizaciones de SUSESO mediante cruces masivos de datos, un mayor control a médicos emisores y modificaciones legales que aumentaron las sanciones por la emisión de licencias sin fundamento médico.
Rodrigo Varela, Gerente Legal de ALTO Inmune, sostiene que esta baja generalizada no es casualidad. “Los datos de SUSESO son una buena noticia y confirman algo que veníamos observando: cuando se fiscaliza con más fuerza, cuando se cruzan datos y cuando existen sanciones reales, el sistema responde. La disminución transversal en trabajadores públicos y privados, en FONASA y en ISAPRES, es un indicio de que el uso indebido de licencias médicas está encontrando menos espacio para ocurrir”, señala el ejecutivo.
“La lucha no termina hoy; hoy se refuerza”
Pese a lo positivo de las cifras, el Gerente Legal de ALTO Inmune advierte que la disminución en los casos de mal uso no significa que el problema esté resuelto. “Si bien los casos de mal uso de licencias médicas han disminuido, la lucha contra las malas prácticas con este instrumento no ha terminado. En ALTO Inmune, como en las instituciones privadas que representamos, tenemos la convicción de que se debe continuar trabajando junto al sistema público: educando a la ciudadanía sobre el daño real que produce este delito, fortaleciendo los mecanismos de control y utilizando todas las herramientas tecnológicas disponibles para detectar y perseguir estas conductas. La lucha no termina hoy; hoy se refuerza”, afirma Varela.
El ejecutivo agrega que el uso indebido de licencias médicas no es un problema menor para el sistema de seguridad social, ya que compromete recursos que deben financiar a quienes efectivamente los necesitan. “Cada licencia médica obtenida de forma irregular le quita recursos a alguien que está verdaderamente enfermo y a un sistema que todos financiamos. Por eso valoramos este avance, pero insistimos en que la fiscalización, la tecnología y la educación ciudadana deben mantenerse como una prioridad permanente, no como una respuesta puntual”, sostiene.
Con estos resultados sobre la mesa, ALTO Inmune reitera su disposición a seguir colaborando con los organismos públicos competentes en el desarrollo de mecanismos de detección y control, en línea con su convicción de que la reducción del mal uso de licencias médicas es un trabajo conjunto entre el sector público y el privado que debe sostenerse en el tiempo.