El presidente argentino cuestionó la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y aseguró que la caída de la natalidad genera consecuencias económicas y afecta al sistema de pensiones
El presidente de Argentina, Javier Milei, responsabilizó a los movimientos feministas y a la legalización del aborto por la disminución de la natalidad en el país, durante un discurso ante el Council of the Americas, celebrado este jueves en Buenos Aires.
El mandatario sostuvo que Argentina no alcanza actualmente una tasa de crecimiento poblacional suficiente para garantizar el reemplazo generacional y advirtió que la baja natalidad tendrá consecuencias en áreas como el crecimiento económico, el sistema previsional y la disponibilidad de capital humano.
Milei, quien mantiene una postura abiertamente contraria a la interrupción voluntaria del embarazo, lanzó fuertes críticas contra el movimiento feminista y utilizó el símbolo de los pañuelos verdes para referirse a quienes impulsaron la legalización del aborto en el país.
La interrupción voluntaria del embarazo es legal en Argentina desde 2020. La legislación permite acceder de manera segura, legal y gratuita al procedimiento hasta la semana 14 de gestación y establece excepciones posteriores cuando existe riesgo para la vida o la salud de la mujer o cuando el embarazo es consecuencia de una violación.
La postura del presidente no es nueva. En febrero de 2024, legisladores del partido oficialista La Libertad Avanza presentaron un proyecto para derogar el aborto voluntario. Ese mismo año, Milei también cuestionó al movimiento feminista y la legalización del aborto durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos.
De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la natalidad argentina ha disminuido durante la última década hasta alcanzar alrededor de 1.2 hijos por mujer, uno de los niveles más bajos de América Latina.
El organismo internacional señala que la caída de los nacimientos está relacionada con diversos factores, entre ellos las dificultades económicas, laborales y habitacionales, así como los problemas para organizar las tareas de cuidado y concretar proyectos familiares.
Las declaraciones de Milei colocan nuevamente el debate sobre la natalidad, el aborto y las políticas familiares en el centro de la discusión pública argentina, en un contexto donde el descenso de los nacimientos representa uno de los principales desafíos demográficos para el país.