La vicepresidenta del gremio, Marcela Cuevas Zapata, valoró la convocatoria y la capacidad del Biobío de presentar al Gobierno una mirada común frente al complejo escenario económico y laboral, aunque reconoció que esperaban anuncios concretos durante la jornada.
ASEM planteó que la reactivación debe fortalecer los encadenamientos productivos, generar mayor participación de pymes locales en grandes proyectos y avanzar hacia un pago a “30 días efectivos”.
La unidad regional y la capacidad de presentar propuestas concretas al Gobierno fueron los principales aspectos destacados por ASEM Biobío tras IMPULSA 2026. Para su vicepresidenta, Marcela Cuevas Zapata, el desafío ahora es que ese consenso se traduzca en decisiones que permitan reactivar la economía, recuperar empleo y generar nuevas oportunidades para las empresas regionales.
“Lo más valioso fue ver a la región hablando con una sola voz. Hace mucho tiempo no veía este nivel de unidad en torno a un diagnóstico, pero también a propuestas concretas para enfrentar una situación económica y laboral que es crítica. Esa capacidad de trabajar juntos tenemos que cuidarla”, afirmó Cuevas.
La dirigente valoró además la presencia del Presidente de la República y de ministros sectoriales, aunque reconoció que esperaba anuncios durante el encuentro. “Fue una señal política importante que el Gobierno estuviera presente con sus principales autoridades y esperamos que recojan las propuestas planteadas. Pero también esperábamos anuncios concretos. En ese sentido, quedamos con gusto a poco: el desafío sigue siendo pasar del diagnóstico a la acción”, sostuvo.
Para ASEM, una prioridad es fortalecer los encadenamientos productivos, de manera que las grandes inversiones y obras que se ejecuten en el Biobío generen también contratos, empleo y desarrollo de proveedores locales. En esa línea, el gremio propone incorporar en licitaciones de grandes proyectos regionales y comunales criterios que aseguren espacios de participación para las pymes de la zona.
“De poco sirve aumentar la inversión si esa actividad no llega al tejido empresarial regional. Cuando una obra genera oportunidades para proveedores locales, nuevas contrataciones y crecimiento para las pymes, ahí estamos hablando realmente de desarrollo regional”, explicó.
ASEM también llamó a avanzar en la Ley de Pago a 30 Días, pero estableciendo “30 días efectivos”, que comiencen a contar desde que la pyme cumple con el trabajo y no después de extensos procesos administrativos para poder facturar.
Cuevas agregó que mantener la unidad regional será clave para avanzar: “Tenemos que seguir respaldando una agenda común y también al gobernador en las gestiones que sean necesarias ante el nivel central. Reactivar el Biobío requiere acuerdos, más capacidad de decisión desde las regiones y entender que fortalecer nuestra economía también es aportar al crecimiento de Chile”.