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Cambiar menos para contaminar menos: Michelin explica por qué la duración de los neumáticos es clave para una movilidad más sostenible

La División formalizó su compromiso con la Mesa Empresarial Público-Privada de Capacitación y Empleo Local, instancia que reúne a empresas, municipios, SENCE, ASIVA y programas públicos, aportando planes de formación propios para estudiantes técnico-profesionales, pescadores y habitantes de Quintero y Puchuncaví.

La compañía destaca que extender la vida útil de un neumático, manteniendo sus prestaciones de seguridad hasta el límite legal de desgaste, permite evitar sustituciones anticipadas y reducir el consumo de materias primas. A esta estrategia se suma el desarrollo de nuevas tecnologías y materiales, con la meta de alcanzar 40% de materiales de origen biológico o reciclados en todas sus líneas para 2030 y 100% para 2050.

Cuando se habla de movilidad sostenible, conceptos como electrificación, eficiencia energética y reducción de emisiones suelen ocupar el centro de la conversación. Sin embargo, existe otro elemento fundamental para el funcionamiento de cualquier vehículo que también está experimentando una profunda transformación: los neumáticos.

Para Michelin, avanzar hacia una movilidad con menor impacto ambiental implica considerar todas las etapas de vida de un neumático, desde las materias primas utilizadas en su fabricación hasta su utilización y reciclaje. En este proceso, la duración es un factor clave: evitar la sustitución anticipada permite reducir los recursos necesarios para fabricar nuevos neumáticos y, al mismo tiempo, disminuir los residuos generados.

Bajo el concepto «Prestaciones diseñadas para durar», Michelin trabaja para que sus neumáticos mantengan altos niveles de rendimiento desde el primer hasta el último kilómetro, es decir, hasta alcanzar el límite legal de desgaste. La compañía señala que este principio permite utilizar los neumáticos durante más tiempo, evitar reemplazos anticipados, ahorrar recursos y reducir los residuos.

Seis generaciones y 50% menos de resistencia a la rodadura

La búsqueda de mayor duración forma parte de una estrategia de innovación que Michelin desarrolla desde hace décadas y que también considera la eficiencia energética.

Desde el lanzamiento de MICHELIN Energy Saver en 1992, la compañía ha desarrollado seis generaciones de neumáticos para automóviles con una mejor eficiencia energética. En ese período, Michelin ha conseguido reducir a la mitad la resistencia a la rodadura de sus principales líneas de neumáticos para vehículos de pasajeros.

La resistencia a la rodadura corresponde a la energía que se pierde cuando el neumático entra en contacto con la superficie de la carretera. Una menor resistencia permite que el vehículo requiera menos energía para desplazarse, contribuyendo a reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO₂.

Este trabajo forma parte de una estrategia de ecodiseño mediante la cual Michelin evalúa el impacto ambiental de sus neumáticos en cada etapa de su ciclo de vida, buscando reducir su impacto global mientras mantiene o incluso mejora sus prestaciones.

Más de 200 materias primas y menos material utilizado

La fabricación de un neumático es un proceso altamente tecnológico. Michelin trabaja con más de 200 materias primas, que son combinadas para obtener propiedades específicas como agarre, resistencia, durabilidad y eficiencia.

Una de las estrategias de diseño consiste precisamente en minimizar la cantidad de material utilizado, sin comprometer el rendimiento. Según Michelin, utilizar menos material permite limitar el impacto ambiental del neumático durante todo su ciclo de vida y reducir también los recursos necesarios para transportar dichos materiales hasta las plantas de producción.

La compañía también explica que un neumático más ligero requiere una menor disipación de energía durante la rodadura, lo que contribuye a disminuir el consumo de combustible del vehículo y sus emisiones de CO₂.

45% de materiales sostenibles y una meta de 100% para 2050

La duración y la eficiencia son solo dos dimensiones de la estrategia. Michelin también está transformando progresivamente las materias primas utilizadas en sus neumáticos.

En octubre de 2022, la compañía presentó una línea de neumáticos para automóviles que contiene 45% de materiales sostenibles, homologada para su utilización en carretera y con niveles de prestaciones equivalentes a los de los neumáticos actuales.

Este desarrollo forma parte de una hoja de ruta que contempla alcanzar 40% de materiales de origen biológico o reciclados en todas las líneas de neumáticos para 2030, avanzando posteriormente hacia el 100% de materiales de este tipo para 2050.

Michelin también trabaja en soluciones capaces de transformar residuos cotidianos en materias primas para nuevos neumáticos. En este ámbito, la compañía se ha fijado como objetivo utilizar hasta 13,5 millones de toneladas de materiales reciclados en sus neumáticos para 2030.

27 tecnologías para hacer que las prestaciones duren

La filosofía de «Prestaciones diseñadas para durar» no responde a una única innovación. Michelin señala que son 27 tecnologías las que contribuyen a este concepto.

Entre ellas se encuentra MaxTouch, que maximiza el contacto del neumático con la carretera y distribuye las fuerzas de manera uniforme para favorecer una mayor vida útil de la banda de rodadura; las ranuras en forma de U, que aumentan la proporción de huecos a medida que la banda se desgasta para favorecer la evacuación del agua; y P-Edge, una tecnología que ayuda a mantener el agarre en condiciones de nieve a medida que el neumático se desgasta.

Michelin también ha realizado pruebas independientes para evaluar el comportamiento de sus neumáticos desgastados. En junio de 2021, TÜV SÜD Product Service realizó, a petición de Michelin, pruebas de frenado entre 80 y 20 km/h sobre neumáticos MICHELIN Primacy 4+ y neumáticos de la competencia, montados en un Volkswagen Golf 8.

El objetivo de este enfoque es que prestaciones como frenada, tracción, agarre y conducción se mantengan hasta el límite legal de desgaste.m

La sustentabilidad también depende del uso

La tecnología es una parte de la ecuación, pero el comportamiento y mantenimiento del vehículo también son determinantes para la vida útil de un neumático. Michelin señala que factores como los hábitos de conducción, el tipo de vehículo, el neumático utilizado y el estado de mantenimiento del vehículo y de los propios neumáticos influyen en su desgaste.

Por ello, mantener una correcta presión, revisar periódicamente el desgaste y realizar las inspecciones y mantenciones recomendadas permite aprovechar adecuadamente las prestaciones del neumático y detectar oportunamente eventuales problemas.

La visión de Michelin es avanzar hacia una movilidad en la que seguridad, duración, eficiencia y sustentabilidad no sean objetivos independientes, sino parte de una misma estrategia de innovación.

Así, el desafío no consiste simplemente en fabricar neumáticos con materiales más sostenibles, sino en desarrollar productos que utilicen menos recursos, sean más eficientes, mantengan sus prestaciones durante toda su vida útil y puedan incorporar progresivamente materiales reciclados y de origen biológico.

Porque, para Michelin, el verdadero cambio también está en cambiar menos: llegar hasta el final con un juego de neumáticos, de manera segura, eficiente y responsable con los recursos del planeta.

 

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