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La ‘ley del burka’ entrará en vigor en Portugal el próximo 23 de septiembre: prohibe taparse el rostro en lugares públicos

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La norma fue impulsada por la formación de extrema derecha Chega y aprobada en el Parlamento con el apoyo del Gobierno conservador.

Portugal prohíbe cubrir el rostro en espacios públicos con la nueva ‘ley del burka’, imponiendo multas y penas de prisión. La norma busca regular el uso de prendas como burka y niqab.

La conocida como ‘ley del burka’, que prohíbe cubrir o tapar el rostro con prendas en espacios públicos, entrará en vigor el próximo 23 de septiembre en Portugal, tras ser publicada este lunes en el Diário da República, el boletín oficial del Estado.

Esta nueva norma, impulsada por la formación de extrema derecha Chega y aprobada en el Parlamento con el apoyo del Gobierno conservador del primer ministro, Luís Montenegro, prohíbe «utilizar, en espacios públicos, ropa destinada a ocultar o impedir la exposición del rostro», aunque reconoce algunas excepciones, como razones de salud o profesionales.

También prohíbe «coaccionar a cualquier persona para que oculte el rostro por motivos de género, religión, edad u origen».

La infracción de la prohibición supondrá una multa de 150 € a 750 € en caso de negligencia, y de 400 € a 3.000 € en caso de dolo; mientras que establece penas de prisión de hasta dos años a quien, mediante amenaza, violencia, coacción, abuso de autoridad o abuso de poder, y por razón del sexo de la víctima, obligue a una o más personas a ocultar el rostro.

No existen datos oficiales en Portugal de cuántas mujeres usan burka o niqab.

El presidente de Portugal, António José Seguro, promulgó la ley la semana pasada, y admitió que se trata de un asunto «de gran sensibilidad social y cultural, donde es de extrema dificultad definir fronteras y valorizar de forma equilibrada los derechos y deberes».

Gobierno dice que el rostro destapado «constituye una dimensión estructurante de la confianza social»

El pasado 21 de agosto, el presidente de Portugal, António José Seguro, anunció su decisión de promulgar el proyecto de ley para prohibir taparse el rostro en lugares públicos en el país, norma impulsada por la mayoría de derechas en el Parlamento luso.

El jefe del Estado planteó que este es un tema «de gran sensibilidad social y cultural, donde es de extrema dificultad definir fronteras y valorar de forma equilibrada los derechos y deberes», en un comunicado publicado en la web de la Presidencia.

Aun así, argumentó que «la integración social, la no discriminación de género y la seguridad resultantes de decisiones en el mismo sentido del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sustentan esta decisión» de aprobar este proyecto, conocido en el país como ‘ley de los burkas’.

En esa línea, Seguro aseguró que «comparte» la visión del tribunal, alegando que el rostro es «central a la identidad y a la comunicación humana».

Asimismo, razonó que «admitir que las mujeres, y solo ellas, tengan que esconder todo el rostro implica una asimetría incompatible con los valores de paridad y dignidad igualitaria entre hombres y mujeres».

No obstante, indicó que cada persona tiene que «poder vivir su identidad» y sus convicciones en el marco de unas reglas comunes que faciliten la convivencia conjunta.

Teniendo en consideración estas razones, defendió que el rostro destapado «constituye una dimensión estructurante de la confianza social», que es, en su opinión, característica de la sociedad portuguesa, y que la convivencia cotidiana se basa en el reconocimiento mutuo y la posibilidad de relacionarse directamente entre personas.

«Esta regla común es indispensable para la vida en una sociedad democrática, libre y plural. Es una regla de convivencia entre seres humanos con igual dignidad», concluyó en la nota.

El decreto, que parte de una iniciativa del partido ultraderechista Chega, fue aprobado en una votación final en el Parlamento portugués el pasado 17 de julio con el apoyo de los partidos de derecha, incluido el gobernante Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha), y Chega.

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