Ratko Mladić, el llamado “Carnicero de los Balcanes” había sido condenado en 2017 a cadena perpetua por la justicia internacional por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Bosnia.
El excomandante serbobosnio Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por su responsabilidad en crímenes de guerra en Bosnia, como el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo, murió este jueves a los 83 años de edad, informó la secretaria de Estado del ministerio de derechos humanos y minoritarios de Serbia, Lidija Pavicevic, a la agencia serbobosnia Srna.
Los medios de Serbia y la República Srpska de Bosnia-Herzegovina informan que Mladic murió después de una larga y difícil enfermedad, citando fuentes de su familia.
Fue declarado culpable del genocidio contra más de 8.000 civiles bosnio-musulmanes en Srebrenica, una zona protegida por las Naciones Unidas, en el verano de 1995, de la persecución y el traslado forzoso de bosnios y croatas en toda Bosnia-Herzegovina.
“Regalamos la Srebrenica serbia al pueblo serbio. Ha llegado el momento de vengarnos de los ‘turcos’”, declaró Mladic ante las cámaras tras tomar la ciudad, empleando un término despectivo para referirse a los musulmanes bosnios.
Asimismo, el TPIY imputó a Mladic la dirección de la campaña de terror contra la población civil en Sarajevo, un asedio de casi cuatro años en el que murieron más de 10.000 personas, entre ellas unos 1.500 niños.
También fue condenado por el secuestro de cascos azules de la ONU durante el bombardeo de la OTAN en 1995.
Mientras que para bosnios musulmanes y croatas encarnó la barbarie del conflicto, sectores ultranacionalistas serbios lo siguieron considerando un héroe trágico y acusaron al TPIY de actuar como un órgano «antiserbio».
El 18 de agosto, la defensa de Mladic presentó una moción solicitando su liberación anticipada por razones humanitarias y su traslado a un hospital o centro de cuidados paliativos designado en Serbia.