La embarcación presuntamente funcionaba como estación flotante para abastecer de combustible a grupos dedicados al tráfico de drogas.
Fuerzas de Estados Unidos y Ecuador interceptaron el pasado 28 de agosto una embarcación en el Pacífico Oriental que, de acuerdo con información de inteligencia, presuntamente era utilizada como estación flotante para abastecer de combustible a grupos dedicados al tráfico de drogas.
La operación estuvo bajo la coordinación del Comando Sur de Estados Unidos y se realizó como parte de acciones dirigidas contra estructuras del narcotráfico que operan en la región. Las autoridades indicaron que la embarcación ya había sido identificada y se encontraba sancionada por el Departamento del Tesoro estadounidense.
Según la información difundida por las autoridades, el navío habría operado en apoyo de Los Choneros, organización criminal ecuatoriana que Estados Unidos señala como grupo narcoterrorista.
Marines y marinos estadounidenses desplegados desde el buque USS San Antonio abordaron la embarcación, realizaron una inspección y aseguraron el navío sin que se registraran incidentes. Las personas que se encontraban a bordo fueron trasladadas de manera segura a Ecuador.
Una vez concluida la intervención, las fuerzas estadounidenses hundieron la embarcación con el objetivo de impedir que continuara siendo utilizada como parte de las redes logísticas de grupos dedicados al tráfico de drogas en el Pacífico Oriental.
El general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, señaló que la operación demuestra la capacidad de las fuerzas estadounidenses para afectar las estructuras logísticas y operativas de organizaciones criminales que actúan de manera clandestina.
Las autoridades de ambos países señalaron que la coordinación busca debilitar las redes utilizadas para el tráfico de drogas y afectar sus capacidades de abastecimiento y movilidad en aguas del hemisferio occidental.
El operativo se suma a las acciones conjuntas entre Washington y Quito contra organizaciones criminales que mantienen actividades relacionadas con el narcotráfico, en un contexto de mayor cooperación en materia de seguridad entre ambos países.