Los diputados Flor Weisse y Sergio Bobadilla aseguraron que «no se trata sólo de haber estado por el ‘Apruebo’, sino de haber estado dispuestos a llevar al país a un clima de inestabilidad».
La jefa y el subjefe de la Bancada de Diputados UDI, Flor Weisse y Sergio Bobadilla, respectivamente, calificaron como «irrelevantes» los primeros arrepentimientos que han surgido sobre la posición que adoptaron algunas figuras de izquierda respecto del primer proceso constitucional en el país, donde la opción «Rechazo» terminó imponiéndose con casi el 62% de los votos en el plebiscito del año 2022.
Al respecto, ambos parlamentarios apuntaron a las declaraciones de la ex ministra Adriana Delpiano (PPD), quien ad portas de un nuevo aniversario del rechazo al borrador sostuvo que no volvería a votar por el «Apruebo», asegurando que «creo que el mejor proyecto fue el esfuerzo que hicieron los técnicos, los expertos que elaboraron una cosa que era muy seria, que es redactar constituciones».
Pero además, a la posición manifestada por la ex secretaria de Estado se sumó el diputado del mismo partido, Carlos Cuadrado, quien admitió que «en determinados momentos confundimos la necesidad de cambiar la Constitución con la obligación de aprobar cualquier texto que surgiera de ese proceso».
Sin embargo, junto con tildar de «extemporáneos» ambos reconocimientos, los diputados Weisse y Bobadilla advirtieron sobre una «nula autocrítica» por parte de otras figuras ligadas a la izquierda, en particular del anterior gobierno, como las ex ministras Carolina Tohá (PPD) y Camila Vallejo (PC), quienes públicamente apoyaron la propuesta elaborada por la extinta Convención Constitucional.
«Por supuesto que siempre es preferible terminar reconociendo un error que persistir en él, pero estos primeros arrepentimientos que hemos visto sobre la propuesta constitucional llegan absolutamente tarde y no permiten corregir la irresponsabilidad de haber estado dispuestos a aprobar un texto extremadamente dañino para nuestro país. Si no fuera porque una amplia mayoría de los chilenos logró frenar este experimento, hoy estaríamos enfrentando graves consecuencias institucionales, económicas y sociales en Chile, muchas de ellas incluso de carácter irreversible. Por lo mismo, a estas alturas, resulta completamente extemporáneo e irrelevante que algunos comiencen a arrepentirse cuatro años después, sobre todo cuando todavía existen sectores de la izquierda que insisten en reabrir una discusión constitucional que los chilenos ya cerraron», criticaron los diputados.
En esa línea, respecto del «silencio» de las autoridades del gobierno del ex Presidente Gabriel Boric, la jefa y el subjefe de la Bancada de la UDI advirtieron que «quienes tuvieron una responsabilidad política mucho mayor en ese momento siguen sin hacerse cargo del papel que jugaron», agregando que «estamos a punto de cumplir cuatro años y todavía no vemos una autocrítica de quienes promovieron una propuesta que pudo haber provocado un daño profundo e irreversible en el país».
«Las ex ministras Tohá y Vallejo hicieron campaña por el ‘Apruebo’, defendieron activamente ese proyecto y formaron parte de un gobierno que comprometió buena parte de su capital político en conseguir que fuera aprobado. Sin embargo, hasta ahora no hemos escuchado ninguna autocrítica de su parte que vaya más allá de reconocer la derrota electoral y que implique asumir la responsabilidad de haber intentado imponer al país una propuesta que debilitaba nuestras instituciones, dividía a los chilenos y ponía en riesgo décadas de progreso», reiteraron los diputados Weisse y Bobadilla, advirtiendo que «la izquierda no puede pretender presentar ahora como un acto de honestidad lo que durante cuatro años ha sido una evidente ausencia de responsabilidad política».