Con más de 16 años de trayectoria en la crianza de bovinos, este productor tenino, usuario de INDAP, ha potenciado el uso eficiente de praderas, inseminación artificial y estrictas normas de bienestar animal en su unidad productiva.
Criar terneros y engordarlos para llegar con un producto terminado, es una de las metas del productor Jaime Valdés, ganadero del sector de San Carlos de la comuna de Teno. Dedicado hace más de 16 años a la crianza de ganado bovino, especialmente angus negro, este usuario de INDAP, trabaja de manera semi intensiva, incorporando buenas prácticas ganaderas.
En cerca de 21 hectáreas de terreno, busca realizar un manejo eficiente de sus cerca de 70 cabezas de ganado, enfocadas en la producción de carne, principalmente angus negro y donde también se cuentan animales raza hereford.
Apoyado por el Servicio de Asesoría Técnica- SAT- de INDAP, a cargo del asesor Enio Aguirre, este productor ha logrado consolidar un alto estándar en sus animales y una moderna infraestructura en su predio, con el uso de cerco eléctrico, mangas, corrales y puerta tijera, garantizando siempre el máximo bienestar animal. “Mantengo como 70 animales para poder tenerlos en buen estado, pero acá todo es a pradera y en invierno lo ayudamos con fardos. Acá, yo divido los potreros con cerco eléctrico para poder tener mejor pasto y que los animales lo puedan ocupar bien”, indica don Jaime.
Además, ha fortalecido el manejo reproductivo mediante la inseminación artificial. ”Yo hago inseminación y lo que no queda por inseminación lo hago con repase con toro para poder sacar los terneros. Tengo angus y ahora tengo Hereford que estamos probando para ver si logramos sacar más kilos de carne, estamos haciendo la mezcla. Vendo acá en predio, y también vendo terneros para toro y todas las hembras las voy dejando para ir reponiendo el ganado”, asegura el productor.
Hoy va por un sueño aún mayor: consolidar un núcleo de mejoramiento genético para abastecer a la zona centro-sur con toros reproductores, vaquillas de reposición, vientres seleccionados y semen mejorado de máxima calidad. “Ahora estoy dedicado de lleno a la crianza y la idea es seguir, no sé, mejorando más la genética y también, los terneros llegar a término con ellos, engordarlos y poder después venderlos directo a matadero para poder hacer que el negocio funcione.”
Javier Luengo, jefe de área INDAP Curicó, destaca el trabajo de este agricultor y la importancia que la ganadería representa para la agricultura familiar campesina. “Este predio es un ejemplo en materia de productividad y nosotros como agencia de área, queremos imprimirle este sello, el sello de alta eficiencia, buena rentabilidad y dar a conocer esta experiencia en los diferentes sectores y comunas que tiene el área.”