El Servicio de Ginecología y Obstetricia desarrolla un conjunto de medidas orientadas a mejorar la toma de decisiones clínicas, fortalecer las competencias de los equipos y monitorear sistemáticamente la tasa de cesárea, las que han disminuido en seis puntos durante el 2026.
Reducir la tasa de cesáreas, sin restringir aquellas que resultan indispensables para proteger la salud de la madre y su hijo o hija, es el objetivo de una estrategia que desde enero desarrolla el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Quilpué.
La iniciativa surge de la preocupación del equipo por disminuir el índice de cesáreas del establecimiento y se sustenta en un trabajo sistemático que involucra tanto a profesionales médicos como a matronas y técnicos, fortaleciendo sus competencias y mejorando los procesos asociados a la indicación, evaluación y registro de los partos.
“Tenemos la preocupación hace bastante tiempo de disminuir nuestra tasa de cesárea con el objeto de beneficiar a la población que es susceptible al tratamiento en nuestro hospital”, explicó el jefe del Servicio de Ginecología del Hospital de Quilpué, Dr. Francisco Kaplan, quien señaló que las primeras medidas comenzaron a implementarse en enero y ya han permitido una disminución de más de seis puntos durante este año.
Guías, capacitación, auditoría y retroalimentación permanente
Uno de los pilares de la estrategia es el funcionamiento de un Comité de Cesáreas, instancia que se reúne semanalmente para revisar las intervenciones realizadas y analizar si algunas de ellas podrían haberse evitado de acuerdo con los antecedentes clínicos y la evidencia disponible.
El comité realiza una revisión del 100% de las cesáreas, generando posteriormente procesos de retroalimentación con los equipos involucrados, con la finalidad de identificar oportunidades de mejora y fortalecer la toma de decisiones.
La estrategia considera además retroalimentación permanente a médicos, matronas y técnicos, incorporando también el reconocimiento de aquellas prácticas que se ajustan adecuadamente a la evidencia científica. A ello se suman capacitaciones periódicas, realizadas tres veces al año, para fortalecer la correcta evaluación y registro del monitoreo fetal por parte de los equipos clínicos.
Innovación al servicio de la gestión clínica: el “Libro de Partos”
A estas medidas se suma una herramienta desarrollada localmente por el equipo médico y de matronería, en conjunto con la Unidad de Innovación: el “Libro de Partos”, sistema que incorpora inteligencia artificial y permite transformar la información registrada durante la atención de los partos en datos útiles para la gestión clínica.
La herramienta permite analizar de manera diaria, mensual y anual distintas variables relacionadas con la atención obstétrica, entregando resultados gráficos que facilitan el seguimiento de los indicadores y permiten generar retroalimentación permanente a los equipos y tomadores de decisiones.
“Creamos a través de la Unidad de Innovación un libro de parto con inteligencia artificial que nos permite evaluar día a día, mes a mes y año a año todas las variables necesarias para tener en consideración para tomar conductas de acuerdo a los resultados de estas variables”, destacó el Dr. Kaplán.
Para Víctor Flores, matrón de la División de Prevención y Control de Enfermedades (Diprece) del Ministerio de Salud y responsable de la norma de vigilancia de indicación de cesárea, esta herramienta constituye precisamente uno de los elementos más innovadores de la experiencia del Hospital de Quilpué, ya que entrega información gráfica y retroalimentación constante a quienes participan de la atención obstétrica y a los responsables de tomar decisiones.
Para Karla Núñez, matrona supervisora del Servicio de Ginecología y Obstetricia, esta innovación también ha significado una mejora concreta en la gestión del tiempo y la eficiencia de las tareas del equipo, ya que estadísticas que anteriormente requerían prácticamente una jornada completa de trabajo ahora pueden obtenerse de manera inmediata, con solo un clic.
Una experiencia que busca proyectarse a toda la red
El trabajo desarrollado por el equipo local despertó el interés del Ministerio de Salud luego de que sus estrategias fueran presentadas en una instancia de trabajo con referentes de salud sexual y reproductiva.
Víctor Flores llegó hasta el Hospital de Quilpué junto a Paola Arévalo, referente de la Dirección de Gestión de Redes Asistenciales (DIGERA), con el propósito de conocer directamente las medidas implementadas y evaluar su potencial de réplica en otros establecimientos.
“Había un conjunto amplio de medidas destinadas a disminuir la cesárea que son replicables 100% en todos los hospitales de Chile”, señaló Flores, destacando el carácter integral de la estrategia desarrollada por el establecimiento.
Desde el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca también valoraron la iniciativa. La subdirectora de Gestión Asistencial (s), Dra. Yasna Fernández, destacó que la experiencia refleja la preocupación del equipo por mejorar los procesos y utilizar la tecnología como una herramienta para fortalecer la atención.
“Para nosotros es un orgullo que haya surgido una iniciativa importante en el Hospital de Quilpué para prevenir o para disminuir la cantidad de cesáreas que se practican”, señaló, agregando que el Ministerio de Salud ofreció al hospital la posibilidad de presentar esta experiencia en una jornada, abriendo la posibilidad de que la buena práctica pueda mantenerse y replicarse en otros establecimientos de la red y del país.
Los resultados iniciales son alentadores: durante los primeros ocho meses del año, la tasa de cesáreas del establecimiento ha disminuido en más de seis puntos. Para el equipo, el desafío ahora es consolidar esta tendencia, dar continuidad a las medidas en el nuevo Hospital Provincial Marga Marga y seguir aportando una experiencia que pueda ser compartida y adaptada por otros establecimientos de la red pública.