- El resultado de la quinta Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias revela que un 21% de los encuestados considera socialmente aceptable conducir bajo los efectos del alcohol durante este “18”, mientras persisten excusas como que “siempre he manejado así”, que “es una distancia corta” o incluso que “curado manejo mejor”.
Un 68% de los chilenos considera que el principal temor de una persona que conduce en estado de ebriedad es ser detenida por Carabineros, según reveló la quinta Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias, elaborada por CADEM y la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor).
La cifra constituye el registro más alto desde que se realiza este estudio hace cinco años y contrasta con la percepción sobre las consecuencias más graves de esta conducta: solo un 15% cree que el principal temor de quien conduce ebrio es causar daños físicos o la muerte a otras personas, cinco puntos menos que el 20% registrado en 2025. En tanto, un 10% considera que la principal preocupación es chocar el vehículo y un 5%, provocarse daño a sí mismo.
Los números muestran además que un 43% cree que los conductores ebrios “no le temen a las consecuencias”, mientras un 69% considera que las personas no dimensionan suficientemente los riesgos de subirse a un automóvil con alguien que ha bebido. De hecho, un 64% declara conocer a alguien que efectivamente se ha subido a un vehículo en esas condiciones y un 46% conoce a una persona que, como víctima o responsable, se ha visto involucrada en un accidente vinculado a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Los hallazgos del estudio fueron presentados hoy en una actividad realizada en la Plaza de la Aviación, en la que participaron el subsecretario del Interior, Máximo Pavez; el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio; el director nacional (s) de SENDA, Eduardo Barros; y representantes de Aprocor.
“Es sumamente preocupante que todavía haya personas que consideren socialmente aceptable conducir después de beber o que persistan argumentos como que ‘curado maneja mejor’. Tenemos que seguir avanzando en educación y prevención en conjunto entre el mundo público y privado”, advirtió el presidente de Aprocor, Juan Pablo Solís de Ovando.
Excusas que siguen normalizando una conducta de riesgo
Entre quienes conducen después de beber persisten excusas como «tiene experiencia y nunca le ha pasado nada», que se trata de una distancia corta o que «curado se maneja mejor», mientras un 21% considera socialmente aceptable hacerlo durante Fiestas Patrias y un 36% reconoce tener familiares o amigos que suelen manejar tras haber bebido. La misma lógica se repite entre los acompañantes: un 42% se sube al vehículo pensando que «no pasa nada, lo hago siempre», un 27% porque el conductor «tomó solo una copita» y un 23% porque el trayecto era corto.
En la misma actividad, el director nacional (s) de SENDA, Eduardo Barros, indicó que «hoy iniciamos las acciones de prevención para este mes, bajo el lema ‘Prevenir o lamentar’. Nuestro mensaje es simple pero directo: el alcohol y la conducción no se mezclan. Una sola decisión puede cambiarlo todo. Por eso exhibimos vehículos siniestrados y elementos preventivos, para interpelar directamente a las personas y recordarles que los accidentes de tránsito asociados al consumo de alcohol pueden tener consecuencias graves y fatales”.
Menores de edad: una señal de alerta
El estudio también evidencia desafíos importantes en torno al acceso y la normalización del consumo de alcohol en menores de edad. Un 87% de los consultados considera fácil o muy fácil que un menor de 18 años compre alcohol en Chile, mientras un 64% cree que durante Fiestas Patrias se normaliza o acepta su consumo.
A ello se suma que un 55% está de acuerdo con ofrecer a menores bebidas sin alcohol tipo “terremoto” para que puedan “compartir la tradición”, cifra que aumenta 15 puntos porcentuales respecto de 2025, cuando alcanzaba un 40%.