El primer hospital público pediátrico del país en implementar esta tecnología alcanza una capacidad inédita de atención simultánea, demostrando que la alta complejidad también puede desarrollarse con excelencia en el sistema público.
Un nuevo hito en medicina crítica pediátrica alcanza el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río: por primera vez en su historia, el establecimiento mantiene a tres pacientes pediátricos conectados simultáneamente a terapia ECMO, una de las tecnologías de soporte vital más complejas disponibles actualmente para niños y niñas en riesgo vital.
El logro adquiere especial relevancia considerando que la ECMO requiere mucho más que contar con una máquina. Se trata de una terapia que demanda equipamiento especializado, profesionales altamente capacitados, disponibilidad permanente y una coordinación clínica minuto a minuto entre distintas disciplinas.
El Hospital Roberto del Río fue el primer recinto pediátrico público de Chile en implementar esta tecnología y, desde entonces, ha construido una experiencia que hoy se traduce en resultados concretos para pacientes críticos provenientes de distintas regiones del país. En marzo de 2026, el establecimiento alcanzó los 100 pacientes pediátricos tratados con ECMO, con una sobrevida del 80% a la terapia y del 60% al alta o traslado.
Tres pacientes al mismo tiempo: un desafío clínico y de gestión
Tener tres pacientes conectados simultáneamente a ECMO representa un desafío extraordinario para cualquier institución de salud. Cada paciente requiere vigilancia continua y un equipo multidisciplinario dedicado a responder oportunamente a los cambios de su condición clínica.
En el Roberto del Río, esta capacidad es posible gracias a la articulación de médicos intensivistas, enfermeras, kinesiólogos, cirujanos cardiovasculares, perfusionistas y profesionales de distintas áreas de apoyo, quienes trabajan coordinadamente para sostener tratamientos que pueden prolongarse durante días o incluso semanas.
La experiencia acumulada durante más de una década ha permitido al Hospital desarrollar no solo competencias clínicas, sino también capacidades de gestión, organización y coordinación de recursos, indispensables para responder cuando varios niños requieren este soporte vital al mismo tiempo.
“Este hito demuestra que la alta complejidad no depende únicamente de disponer de tecnología. Requiere equipos preparados, capacidad de respuesta, coordinación y una organización capaz de sostener tratamientos altamente exigentes de manera simultánea”, destaca el equipo del programa ECMO del Hospital.
Tecnología que se transforma en oportunidades de vida
La ECMO funciona como un soporte temporal para pacientes con falla cardíaca y/o respiratoria grave potencialmente reversible, cuando las terapias convencionales no han logrado controlar su condición. La máquina permite oxigenar la sangre y remover dióxido de carbono, dando tiempo al organismo para recuperarse.
Para el Hospital, contar hoy con la capacidad de atender simultáneamente a tres pacientes mediante esta tecnología constituye un ejemplo concreto de cómo la inversión en capacidades, la formación permanente y el trabajo colaborativo pueden transformar una herramienta de alta complejidad en una verdadera oportunidad de vida para niños y niñas.
“Cada vez que conectamos a un niño a ECMO sabemos que estamos frente a uno de los escenarios más críticos de la medicina pediátrica. Pero también sabemos que detrás de cada máquina existe un equipo completo trabajando para que ese niño tenga una oportunidad”, es el espíritu que guía al equipo que desarrolla esta terapia en el establecimiento.
Un hospital público preparado para los desafíos más complejos
Este nuevo hito se suma a una trayectoria que ha posicionado al Hospital Roberto del Río como referente nacional en medicina pediátrica de alta complejidad. El establecimiento no solo entrega atención a niños y niñas del área norte de Santiago, sino que cumple un importante rol como centro de referencia para pacientes derivados desde distintos puntos del país.
Tres niños conectados simultáneamente a ECMO no son solo tres máquinas funcionando. Son tres equipos clínicos coordinados, cientos de decisiones tomadas oportunamente y una institución completa movilizada en torno a un mismo objetivo: entregar a cada niño la mejor oportunidad posible de salir adelante.
Porque en el Hospital Roberto del Río, la tecnología adquiere verdadero sentido cuando se transforma en una segunda oportunidad de vida.