La intervención permitió transformar 1.500 m² de la Plaza Estados Unidos, en La Pincoya, incorporando nuevas áreas verdes con especies de bajo consumo hídrico, infraestructura y una huerta comunitaria desarrollada con participación de vecinos del sector.
Las recientes olas de calor registradas en el verano europeo han vuelto a poner en evidencia la necesidad de preparar las ciudades frente a temperaturas cada vez más extremas. En Chile, la incorporación de más áreas verdes es parte de este desafío y, en Huechuraba, se tradujo en la recuperación de 1.500 m² de la Plaza Estados Unidos, en La Pincoya, una intervención que beneficiará directamente a 6.090 vecinos.
El proyecto, impulsado por Bupa Chile junto a la Municipalidad de Huechuraba y Corporación Cultiva, consideró la participación de vecinos y vecinas desde su diseño, incorporando a la comunidad en el proceso de transformación del espacio. La intervención sumó nuevas áreas verdes, infraestructura y una huerta comunitaria, con el objetivo de aportar a la adaptación urbana frente al calor, promover la biodiversidad y generar nuevas oportunidades de encuentro y recreación para los vecinos.
El alcalde de Huechuraba, Max Luksic, destacó que “este terreno llevaba años siendo un basural y hoy es una plaza de 1.500 metros cuadrados diseñada por los propios vecinos, que merecen más y mejores áreas verdes en Huechuraba. Estamos contentos de que la comunidad se involucre en el diseño y la recuperación de espacios públicos; junto al municipio y el mundo privado que se pone al servicio de un barrio para mejorarlo. Agradecemos a Bupa Chile y a Cultiva por entender que invertir en espacios públicos es invertir en la calidad de vida de las familias de Huechuraba”.
En tanto, la gerente de Asuntos Corporativos, Sostenibilidad y Clientes de Bupa Chile, Pamela Contador, comentó que «Los cambios que está experimentando el clima y la creciente frecuencia de fenómenos extremos dejan en evidencia que esta realidad también es un tema de salud. Por eso, en Bupa nos hemos comprometido a nivel global a contribuir a la construcción de entornos y ciudades más saludables, donde las personas puedan acceder a espacios que favorezcan su bienestar integral, tanto físico como mental. La restauración de esta plaza en Huechuraba es un ejemplo concreto de cómo podemos generar entornos que promuevan una mejor calidad de vida para las comunidades”.
La intervención consideró nuevas áreas con vegetación, césped, red de riego y senderos. En total, se sumaron 566 plantas nativas y adaptadas, privilegiando especies de bajo consumo hídrico que aportan a la biodiversidad.
La incorporación de especies nativas de bajo consumo hídrico permite crear áreas verdes mejor adaptadas a las condiciones climáticas de cada territorio, con menor requerimiento de agua y mayor capacidad para favorecer la biodiversidad local. En este ámbito, Cultiva aporta su experiencia en reforestación y restauración ecológica, seleccionando las especies más adecuadas para desarrollar espacios más resilientes, sostenibles y preparados para enfrentar los efectos de la crisis climática.
Un espacio construido junto a la comunidad
La participación de los vecinos también se extendió a la ejecución del proyecto y al desarrollo de la huerta comunitaria, buscando generar capacidades para que la propia comunidad pueda involucrarse en el cuidado y mantención del lugar en el tiempo.
La nueva huerta cuenta con tres estructuras elevadas donde se sembraron 113 plantas, entre hortalizas, hierbas aromáticas, medicinales y flores. Además de incorporar la agricultura urbana al espacio, busca convertirse en una herramienta de educación ambiental y participación para la comunidad.
“Llevamos más de 26 años trabajando junto a la naturaleza, reforestando, transformando escuelas y espacios públicos, promoviendo la educación socioambiental y vinculándonos con las comunidades. Esa experiencia nos ha demostrado que recuperar un área verde no solo transforma un espacio: también cambia la forma en que las personas se relacionan entre sí y con su entorno. Para Cultiva es especialmente importante estar presentes para trabajar en y junto a las comunidades que más lo necesitan, generando espacios verdes y biodiversos que puedan cuidar, disfrutar y hacer propios”, señaló Matías Herceg, director ejecutivo de Corporación Cultiva.
Finalmente, este proyecto y trabajo colaborativo forma parte de Ciudad Saludable, programa impulsado por Bupa Chile que promueve la recuperación y creación de espacios verdes y comunitarios como una forma de contribuir al bienestar de las personas y avanzar hacia ciudades más resilientes y que ya lleva más de 14.000 m2 recuperados en el país.