Presente en los Centros de Rehabilitación a lo largo del país, este espacio integra un colegio hospitalario en Santiago y residencias gratuitas para facilitar la rehabilitación de niños, niñas y adolescentes con secuelas de quemaduras y otras cicatrices, de Chile y Latinoamérica.
Hace 30 años nació Casabierta de COANIQUEM con un propósito claro: ofrecer un lugar de acogida, aprendizaje y contención para que niños, niñas y adolescentes que enfrentan tratamientos por secuelas de quemaduras u otras cicatrices, puedan enfocarse en su recuperación, sin interrumpir su educación ni enfrentar solos este proceso desafiante. Hoy, este lugar se ha consolidado como un modelo integral que permite que miles de pacientes y sus familias puedan concentrarse en lo más importante: su rehabilitación.
Casabierta reúne dos pilares fundamentales: por una parte, Casabierta Residencia, un espacio de acogida gratuito para niños, niñas y adolescentes. Los pacientes siempre acuden a COANIQUEM junto a un adulto responsable, y esta residencia favorece la continuidad de los tratamientos que se realizan en los Centros de Rehabilitación, entregando alojamiento y alimentación gratuita al paciente junto con su acompañante, según lo requieran. Este beneficio está disponible para pacientes de todas las regiones del país y también de otros países de Latinoamérica y el Caribe, eliminando una de las principales barreras de acceso a una rehabilitación oportuna y continua.
Durante 2025, Casabierta registró un total de 1.236 estadías en sus cuatro sedes (Santiago, Antofagasta, Puerto Montt y Concepción), beneficiando a 524 pacientes.
“Casabierta nació de una convicción muy profunda: entendimos que la rehabilitación de un niño o una niña con secuela de quemaduras no termina cuando deja el hospital. El verdadero desafío comienza después. Por eso, este lugar representa uno de los principios más importantes de COANIQUEM: la rehabilitación integral, porque nuestro compromiso siempre ha sido mirar a la persona en su totalidad, entendiendo que sanar una quemadura también significa recuperar la confianza, la autonomía, los vínculos y las oportunidades para desarrollarse plenamente”, comenta el fundador de COANIQUEM y Premio Nacional de Medicina 2024, Dr. Jorge Rojas Zegers.
Por otro lado, está el Colegio Hospitalario Casabierta–COANIQUEM, establecimiento reconocido por el Ministerio de Educación desde 2002, que entrega educación compensatoria y busca asegurar la continuidad del derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes. Su modelo pedagógico, basado en los principios de la pedagogía hospitalaria y en la Declaración de los Derechos del Niño, ofrece una educación personalizada, integral y flexible, adaptada a las necesidades de cada estudiante para favorecer tanto su continuidad académica como su desarrollo socioemocional.
«Estos 30 años representan el objetivo principal de la labor que hacemos en COANIQUEM. Casabierta no sólo entrega un techo o una sala de clases; ofrece un entorno acogedor, continuidad educativa y apoyo emocional que permite a los pacientes y sus familias enfrentar este proceso con mayor tranquilidad y esperanza», señaló María Teresa Poch, Gerente de la Fundación Educacional Casabierta COANIQUEM.
Casabierta también impulsa el programa Tiempo Libre y Familia, que ofrece actividades lúdicas, recreativas y educativas para pacientes, cuidadores y sus familias, promoviendo espacios de encuentro entre pares, acompañamiento, autocuidado y participación comunitaria durante el proceso de rehabilitación.