Especialista en en América Latina Contemporánea, Ciencia Política y Relaciones Internacionales planteó que el derecho internacional delimita claramente las responsabilidades de ambos países; y advirtió que el gobierno y la cancillería “deberían ser más enfáticos y presentar proyectos de desarrollo científico, económico y social para el extremo sur y la Antártica”.
Una estrategia de mayor desarrollo en el extremo sur y en específico en el Estrecho de Magallanes como una necesidad urgente planteó el académico e investigador de la Universidad de Tarapacá, Gonzalo Álvarez Fuentes, quien es doctor en América Latina Contemporánea y máster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales. Esto en relación a la controversia que generaron las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea de Argentina, Gustavo Valverde, quien sugirió presencia soberana del país trasandino en dicha zona del extremo austral chileno.
El Estado debería “ser más enfático en los proyectos que tiene Chile en el Estrecho de Magallanes y en la Antártica. Y en eso creo que el gobierno ha respondido desde la lógica, desde el sentido común en relación a los tratados internacionales, pero sería necesario activar la capacidad del gobierno de realizar anuncios y de mostrar control no necesariamente en términos de defensa, sino en términos de desarrollo científico, de desarrollo económico, social, en una región extrema que es clave”.
En tal sentido añadió que “dicha zona no solo tiene la mayor relevancia para la soberanía y la geopolítica del país, sino que para el desarrollo sociopolítico y científico, y creo que en eso creo que las intervenciones de la cancillería y del gobierno han sido muy pobres. El gobierno y la cancillería “deberían ser más enfáticos y presentar proyectos de desarrollo científico, económico y social para el extremo sur y la Antártica”.
En relación con las declaraciones del embajador de Estados Unidos sobre el tema, donde reconoce la soberanía de Chile, afirmó que “tienen importancia desde dos aspectos: por un lado, desde el reconocimiento de lo que está establecido en el derecho internacional sobre la soberanía de cada país; y en segundo lugar, le quita piso a alguna reclamación argentina respecto a a cuestiones vinculadas a Chile, sobre sobre los temas del Pacífico y circunscribe el respaldo a Argentina en relación al Atlántico, específicamente sobre las Islas Malvinas”.
El académico e investigador fue enfático en afirmar que estima que “no está en riesgo” la soberanía de Chile: “El derecho internacional ha sido bastante claro en relación a qué es lo que corresponde a Chile, y qué es lo que corresponde a Argentina, y en ese sentido no hay mayores riesgos. Pero sí, siempre hay que mirarlo con atención, siempre hay que tener una preocupación al respecto de parte de Chile, de la política exterior, para ser enfático y no permitir que estos temas empiecen a escalar».
Lo que hay que hacer con este tipo de declaraciones, enfatizó “es bajarle el perfil a lo que son: declaraciones con ciertas intenciones que no necesariamente tienen que ver con un expansionismo argentino que vaya a mermar la soberanía chilena.
Dentro del análisis internacional, Álvarez sostuvo que “hay una fragilidad en la popularidad de Javier Milei, y es más o menos típico y clásico que los líderes ante estas situaciones tienden a llamar a la unidad nacional. Y si bien no se ha referido directamente al tema del Estrecho Magallanes, tampoco ha rechazado tan enérgicamente las declaraciones hechas sobre que Argentina es bioceánica. Eso se suma a una a una seguidilla de acciones como cadena nacional y un tono muy serio de unidad nacional respecto de Las Malvinas. Creo que todo va por el lado de generar un sentimiento de unidad nacional y estos temas le vienen bien a estos nacionalismos”.