El principal embalse del Valle del Elqui acumuló 62,58 millones de metros cúbicos de agua, una recuperación significativa frente a los niveles cercanos al 5% que registraba a comienzos de 2026.
Tras las lluvias que afectaron a la zona norte del país durante julio, el Embalse Puclaro, ubicado en la comuna de Vicuña, Región de Coquimbo, registra un 30% de su capacidad total de almacenamiento, equivalente a 62,58 millones de metros cúbicos de agua acumulada.
Las cifras, validadas por la Dirección General de Aguas (DGA) junto al Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), muestran una recuperación relevante luego de los sistemas frontales registrados durante la temporada invernal. El escenario contrasta con el observado a comienzos de este año, cuando el embalse se encontraba en niveles críticos, cercanos al 5% de su capacidad.
El cambio también puede observarse desde el espacio. A través del análisis de imágenes digitales, Esri Chile desarrolló una visualización interactiva que permite comparar el estado del Embalse Puclaro entre 2024 y 2026 y dimensionar gráficamente las variaciones que ha experimentado su superficie de agua.
La herramienta fue desarrollada utilizando tecnología ArcGIS, plataforma de sistemas de información geográfica que permite integrar y analizar información territorial e imágenes para identificar transformaciones en el paisaje a lo largo del tiempo. De esta manera, la comparación entrega una perspectiva adicional para comprender los efectos que los períodos prolongados de sequía y los eventos de precipitaciones pueden generar sobre las reservas hídricas. Revisa aquí el mapa.
Un embalse estratégico para el Valle del Elqui
Ubicado a cerca de 50 kilómetros de La Serena, en pleno Valle del Elqui, el Embalse Puclaro cuenta con una capacidad de almacenamiento cercana a los 200 millones de metros cúbicos.
Durante los últimos años, al igual que gran parte de la Región de Coquimbo, se ha visto fuertemente afectado por la prolongada sequía que atraviesa la zona y que ha mantenido sus reservas en niveles históricamente bajos.
Su relevancia es especialmente significativa para la actividad agrícola del valle, ya que permite regular el caudal destinado al riego de más de 20.700 hectáreas de cultivos. A ello se suma su contribución al abastecimiento de agua potable de la zona.