Una compleja situación de salud experimentó la hija del expresidente Gabriel Boric, Violeta, que estuvo cerca de una semana internada en la UTI del Hospital Exequiel González Cortés, afectada por una neumonía.
En sus redes sociales, el ex mandatario relató: «Este mes como familia nos tocó vivir una experiencia difícil. Estuvimos con la Violeta una semana hospitalizada en la UTI del Exequiel González Cortés por una neumonía jodida. Pasamos susto, pero ahora ya estamos en casa y la chica ha vuelto a reír a carcajadas con su hermano y se anima a caminar de nuevo con pasitos tambaleantes pero decididos».
En el mensaje dio las gracias al equipo que atendió a la menor: «Queremos agradecer de todo corazón a todos quienes se preocuparon por la Violeta en estos días . Y sobre todo a la Salud Pública. Hemos visto demasiadas veces como algunos en política despotrican contra la salud pública (donde por supuesto no se atienden) sin considerar a quienes en ella trabajan. Es cierto que hay problemas en diferentes ámbitos, listas de espera, infraestructura deteriorada y escasez de especialistas en regiones entre otros. Pero también hay otra cara que se destaca poco en tiempos de normalidad, que es el tremendo profesionalismo y dedicación con que la grandísima mayoría realiza día a día su labor. Y hoy que está tan de moda desprestigiar a los funcionarios públicos como un todo por la irresponsabilidad de una minoría, queremos destacarlos y valorarlos».
«Gracias a las Tens Bárbara, Almendra, Ayleen, Matías, Camila, César, Marisol, Daniela, Carla y Estela. A l@a auxiliares Jorge, Ana María, Elizabeth, Francisco y Gisela. A las doctoras Mónica, Katica, Gabriela, María Jesús, Lorena, Bernardita, Valentina, Olga y Cecilia. A l@ enfermeras Marlen, Griselle, Renata, Dayana, Exequiel, Maribel, Margarita, Valentina, Alejandro. A las kine Javiera, Patricia, Alejandra, Valeria, Catalina. A las fonoaudiólogas Cecilia y Valentina. A las nutricionistas Isabel e Isidora. A las psicólogas Cecilia, Lorena y María José», agradeció.
Finalmente agradeció a toda la comunidad del Hospital Exequiel Gonzaléz Cortés «porque vimos su dedicación entera a cada uno de los niños y niñas que les tocaba atender. También a todos los profesionales y técnicos que nos atendieron en el CESFAM Barros Luco. En definitiva, queremos decirles que estando conscientes de los desafíos que seguimos teniendo, la salud pública es un orgullo de Chile, y tenemos que cuidarla, partiendo por respetar y valorar a quienes nos cuidan».
El mensaje lo cierra a nombre de su pareja Paula Carrasco y de él en particular.