La iniciativa, desarrollada conjuntamente por Fundación Integra y Fundación Alma, contempla seis talleres dirigidos a las familias y busca entregar herramientas para acompañar el desarrollo del lenguaje y las habilidades socioemocionales, además de fomentar el gusto por la lectura desde la primera infancia.
Con el propósito de fortalecer y ampliar las habilidades parentales para acompañar el desarrollo del lenguaje oral y escrito y las habilidades socioemocionales de niñas y niños, el jardín infantil Graneritos de Casablanca, de Fundación Integra, se encuentra desarrollando junto a Fundación Alma el programa “Leer con Alma”, dirigido a las familias de la comunidad educativa.
La iniciativa busca, además, favorecer la generación de una comunidad de aprendizaje, promoviendo el intercambio de conocimientos, experiencias y redes de apoyo entre las familias participantes y los equipos educativos.
La Directora Regional de Fundación Integra, Patricia Escobar, destacó la importancia de generar espacios que involucren activamente a las familias en los procesos educativos y de desarrollo de niñas y niños.
“Como Fundación Integra, valoramos profundamente estos espacios que nos permiten potenciar el desarrollo y aprendizaje de nuestros niños y niños, es por esto que la participación de la familia es tan relevante y tan importante en esta etapa tan significativa. A través de la lectura se abre un mundo maravilloso de imaginación, de conectarnos con nuestras emociones y, por sobre todo, de establecer vínculos entre el padre, la madre y su hijo”.
Herramientas para acompañar el desarrollo y aprendizaje
El programa contempla seis talleres dirigidos a apoderadas y apoderados, con una duración de 50 minutos cada uno. Durante estos encuentros se entregan herramientas y estrategias para compartir la lectura de cuentos y acompañar los procesos de crianza, con el propósito de favorecer el desarrollo del lenguaje y las habilidades emocionales y sociales de niñas y niños.
Giovanna Ronsecco, monitora y encargada del área de formación de Fundación Alma, explicó que uno de los principales focos de la iniciativa es entregar herramientas concretas a las familias para que puedan acompañar estos procesos desde el hogar.
“Nosotros lo que estamos buscando es desarrollar habilidades parentales para que sean los padres quienes puedan apoyar a sus hijos en el desarrollo emocional, social, en las habilidades del lenguaje, de la lectura y la escritura. Ese es nuestro principal foco”.
De esta manera, los talleres buscan que las familias puedan incorporar nuevas herramientas a sus experiencias cotidianas, fortaleciendo el vínculo con sus hijas e hijos a través de la lectura, el diálogo y el acompañamiento emocional.
Para Jennifer Diethelm, mamá de Simón, participar en esta iniciativa ha significado una oportunidad para adquirir nuevos conocimientos y llevarlos al hogar. “Me siento muy grata y muy contenta de poder participar de la fundación Alma que nos invitaron a varios apoderados de este jardín para poder conocer y tener herramientas en base a lo que es el tema de la lectura, las habilidades socioemocionales y poder, por supuesto, traer insumos a nuestro hogar para poder potenciar la lectura”.
Desde el jardín infantil Graneritos de Casablanca destacaron el valor de generar instancias que permitan fortalecer el rol de las familias como protagonistas y aliadas del proceso educativo.
La directora del jardín infantil Graneritos de Casablanca, Sandra Maturana, señaló que “con este espacio estamos logrando que las familias puedan desarrollar sus habilidades para estimular el lenguaje en los niños y niñas, para que desarrollen su gusto por la lectura y, también, para que puedan ir aprendiendo a regular sus emociones y el apego por ellos”.
La implementación de “Leer con Alma” se suma a las estrategias de participación y trabajo colaborativo que promueve Fundación Integra para consolidar comunidades educativas donde las familias participan, comparten saberes y cuentan con herramientas para acompañar el desarrollo integral de niñas y niños, reconociendo que el aprendizaje se construye también en los vínculos y experiencias cotidianas que se generan en el hogar.