El representante comunal solicitó al organismo fiscalizador pronunciarse sobre la legalidad de la clausura del recinto. “Una autoridad no puede utilizar herramientas administrativas para imponer sus preferencias personales y terminar con una tradición profundamente arraigada en la comuna”, afirmó.
El concejal de Peñalolén Sebastián Villouta, junto al jefe de la bancada republicana en la Cámara de Diputados, Benjamín Moreno, y representantes del Club de Huasos de Peñalolén, concurrió a la Contraloría General de la República para impugnar el cierre de la medialuna de la comuna y solicitar un pronunciamiento respecto de la legalidad de la medida.
Villouta cuestionó la forma en que la administración municipal adoptó esta decisión y sostuvo que corresponde esclarecer si la clausura del recinto se ajustó a la normativa y respetó los procedimientos administrativos pertinentes.
“El alcalde decidió clausurar la medialuna y, además, declarar públicamente que ‘en Peñalolén se acabó el rodeo’. Una cosa es debatir sobre esta actividad y tener una opinión diferente, y otra muy distinta es utilizar decisiones administrativas para intentar terminar con una tradición por preferencias personales”, afirmó el concejal.
A juicio de Villouta, la controversia no se limita al futuro del rodeo, sino que también involucra la manera en que se ejercen las atribuciones municipales y el deber de las autoridades de fundamentar sus decisiones conforme a la ley.
“No vamos a aceptar que las decisiones municipales se transformen en imposiciones personales. Por eso recurrimos a la Contraloría: queremos que se revise la legalidad del cierre y se determine si el municipio actuó respetando el debido proceso. Las autoridades deben gobernar para todos, incluso para quienes piensan distinto”, enfatizó.
El concejal señaló que la medialuna forma parte de la identidad cultural y de la historia de numerosos vecinos de Peñalolén, especialmente de quienes durante años han participado en actividades relacionadas con el mundo rural y las tradiciones chilenas.
“Las tradiciones de Peñalolén y de Chile se respetan. Nadie puede pretender borrarlas mediante una decisión unilateral. Vamos a continuar fiscalizando y utilizando todas las herramientas institucionales disponibles para defender el cumplimiento de la ley, la diversidad de nuestra comuna y el patrimonio cultural de sus vecinos”, concluyó Sebastián Villouta.