El programa, dictado en el Fiordo Comau, ya ha formado a cerca de 80 profesionales, investigadores y estudiantes de Chile y Latinoamérica, y este año incorporó por primera vez los estándares internacionales de restauración de ecosistemas de la FAO.
Entre el 01 y el 14 de septiembre de 2026 se desarrolló la cuarta versión del curso de especialización «Metodologías de Restauración de Bosques», organizado por la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza (FCFCN) de la Universidad de Chile (UChile) y el Instituto Forestal (INFOR).
La iniciativa, que se enmarca en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, reunió a profesionales, consultores, técnicos, guardaparques y estudiantes de posgrado provenientes de distintas regiones de Chile, además de participantes de Colombia, Perú e Italia, consolidando la proyección internacional que el curso ha ido ganando edición tras edición.
A través de trabajo de campo realizado en las inmediaciones de la Fundación Alerce 3000 y la Estación Científica de la Fundación San Ignacio del Huinay, en el Fiordo Comau (Región de Los Lagos), los 20 participantes desarrollaron sus propias iniciativas de restauración de ecosistemas forestales basadas en sus experiencias previas y trabajo de campo.
Para Jan Bannister, investigador principal de INFOR y encargado del Laboratorio de Bosques Insulares y uno de los responsables del encuentro, la instancia responde a una necesidad concreta del sector, pues «una de las grandes brechas que hemos identificado ha sido la capacitación o el fomento de las capacidades del capital humano».
“En un principio estaba más enfocado a los bosques. Luego empezamos a tomar más en cuenta aspectos sociales y económicos, y ya hemos evolucionado a incorporar una perspectiva del paisaje», señaló, subrayando que el objetivo es abordar el desafío de la restauración de ecosistemas “desde un punto de vista muy amplio«.
Por su lado, Juan Ovalle, académico de la FCFCN UChile y también responsable del curso, explicó que la principal novedad de esta cuarta versión fue la incorporación de nuevos parámetros de evaluación, añadiendo que «en la medida que vamos avanzando en las versiones, se van complejizando las metodologías en terreno, las cuales se están asociando cada vez más a estándares que están internacionalmente reconocidos».
Ovalle, quien además dirige el Laboratorio de Restauración de Bosques en la U. de Chile, relevó el vínculo directo entre investigación y docencia que sostiene al curso. «Uno habla desde lo que ha hecho, de la evidencia, y eso te da mucha más fuerza como para poder plantear las soluciones a estas problemáticas complejas, que es cómo volver a recuperar las funciones del ecosistema que ha perdido».
Nuevos estándares de trabajo
El programa ha formado a más de 80 profesionales a lo largo de sus cuatro versiones, con una constante evolución respecto a la representatividad territorial, diversidad de áreas de especialización de quienes participan, así también los enfoques a evaluar.
Andrea Romero, profesora invitada y consultora de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO en inglés), detalló sobre los nuevos estándares para la práctica de restauración de ecosistemas al programa, los cuales permiten “generar y fortalecer las capacidades de los restauradores actuales y futuros para ampliar el alcance de la iniciativa no solo para Chile, sino a nivel internacional«.
En esa línea, la integrante del Centro de Investigación de Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), y profesora invitada Angela Hernández, valoró el enfoque territorial que caracteriza a esta versión del curso «encaminado hacia dónde ha transicionado la restauración a nivel internacional, donde abarca desafíos de restauración justamente a escalas amplias como el paisaje». A su juicio, la diversidad profesional del grupo obliga a construir una mirada multidisciplinaria, «que son los desafíos que también hoy enfrenta el rubro”.
Un aporte a la formación
Leana Molina, estudiante del Magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, calificó su paso por el curso como «transformador». «Me llevo la impresión que la restauración de bosques necesita constante experimentación, especialmente en escenarios de cambio global», afirmó, subrayando el valor de espacios abiertos a la investigación para avanzar hacia la sostenibilidad.
Por su parte, Martín Morales, estudiante de segundo año del mismo programa y profesional de Gesam Consultores, describió la experiencia como «muy fructífera”, valorando llevarse «ideas mucho más completas de cómo hacer un buen plan de restauración, aplicables tanto a la consultoría como a futuros proyectos de conservación”.
El curso «Metodologías de Restauración de Bosques» fue organizado por la FCFCN UChile e INFOR, y contó con la colaboración de la Fundación San Ignacio del Huinay, la Fundación Alerce 3000, y las empresas Insular y CELEO.