La legisladora planteó que el Ejecutivo debe reponer el proyecto en el Senado, pero modificando aquellos aspectos que permitan construir un acuerdo amplio y sacar adelante una norma que permita concretar las expulsiones de personas que se encuentran irregularmente en el país.
Tras el rechazo por un solo voto en la Cámara de Diputadas y Diputados de la reforma constitucional que busca ampliar el plazo de detención para hacer efectiva una expulsión administrativa, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, llamó al Gobierno a insistir con el texto en la Cámara Alta y abrir una etapa de diálogo político que permita construir un texto con respaldo transversal. Las declaraciones las formuló en el seminario “Migración y política”, en el que participó junto a la exministra Carolina Tohá, que se realizó en la Universidad Diego Portales.
La iniciativa obtuvo 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, quedando a un voto de los 89 necesarios para su aprobación.
La legisladora sostuvo que “el Gobierno tiene que insistir en el Senado, pero con realismo legislativo y un texto que sea capaz de concitar un consenso. Chile no aguanta un año más esperando una norma que necesitamos para poder ejecutar las expulsiones administrativas”.
A su juicio, el resultado de la Cámara demuestra que existe espacio político para avanzar, pero que ahora corresponde revisar aquellos elementos del proyecto que dificultaron la construcción de una mayoría suficiente.
En esa línea, aseguró que “si para lograr un acuerdo hay que revisar todos los aspectos centrales del proyecto, hay que estar disponibles para discutirlo, pues lo importante es que tengamos una norma que pueda aprobarse y que le entregue al Estado una herramienta efectiva para concretar las expulsiones”.
Núñez enfatizó que el debate no debería quedar reducido a una discusión sobre el número de días de detención, sino concentrarse en cómo dotar al Estado de una herramienta que permita cumplir las órdenes de expulsión dentro de un marco legal y con las garantías correspondientes. Al respecto, dijo que “no podemos transformar los días en un punto de bloqueo. Si hay un plazo que permite construir un acuerdo y sacar adelante esta reforma, ese plazo tiene que ser parte de la conversación. Lo que no podemos hacer es quedarnos un año más sin legislar”.
La presidenta del Senado recordó que, al tratarse de una iniciativa del Ejecutivo, existe la posibilidad de que el Gobierno solicite al Senado insistir en su tramitación, para lo cual se requiere el respaldo de dos tercios de la Cámara Alta.