Con la llegada de la primavera y la modificación de la luz solar que recibimos, suele gatillarse la depresión estacional. Experta entrega claves para identificarla y sobrellevarla.
Sensación de tristeza, desmotivación y falta de energía son algunos de los síntomas que pueden presentarse en el Trastorno Afectivo Estacional, más conocido como depresión estacional. Ocurre en los cambios de estación, y en el caso de la primavera, se gatilla por el aumento abrupto de horas de luz natural. Además, el cambio de hora también puede contribuir a alterar los horarios de sueño y las rutinas.
Francisca Lam, jefa de Gestión de Salud Mental de Achs Salud, apunta que “los cambios en la cantidad de luz natural pueden influir en el reloj biológico y en los patrones de sueño, y en algunas personas esto puede asociarse a cambios en el estado de ánimo. Pueden aparecer síntomas como dificultades para dormir, irritabilidad, ansiedad, cansancio y cambios en el estado de ánimo”.
Además, la experta señala que para mucha gente, la última parte del año genera más estresores por tratarse de un período en el que hay más actividades familiares y de reunión, como Fiestas Patrias, Navidad y Año Nuevo. Lam explica que “esta época suele asociarse a procesos de términos de etapas o a hitos que obligan a recordar y revisar sucesos del pasado”.
La especialista agrega que “es importante diferenciar estos síntomas de un simple bajón anímico pasajero. Cuando el malestar se mantiene en el tiempo, afecta el funcionamiento diario o interfiere con las relaciones personales, es recomendable buscar apoyo profesional”.
¿Cuáles son los principales síntomas?
- Cansancio y falta de energía persistentes.
- Cambios en el ánimo, con mayor tristeza, irritabilidad o desmotivación.
- Alteraciones del sueño.
- Dificultad para concentrarse.
- Disminución del interés en actividades que antes resultaban placenteras.
Frente a esto, Francisca Lam entrega una serie de recomendaciones para cuidar la salud mental durante esta época del año:
- Mantenerse en movimiento: realizar actividad física de forma regular ayuda a mejorar el ánimo, aunque sea una caminata corta o ejercicios en casa.
- Cuidar las rutinas de sueño: mantener horarios regulares para dormir y despertar contribuye a estabilizar el ánimo y la energía durante el día.
- Alimentarse de forma equilibrada: priorizar frutas, verduras y alimentos frescos.
- Realizar actividades placenteras: dedicar tiempo a hobbies, música, lectura u otras actividades que generen bienestar ayuda a contrarrestar la desmotivación.
- Pedir ayuda a tiempo: si los síntomas persisten o afectan el funcionamiento diario, es importante consultar con un profesional de salud mental.
“Reconocer estos síntomas a tiempo y adoptar hábitos que favorezcan el bienestar físico y emocional puede hacer una gran diferencia a la hora de enfrentar la depresión estacional”, destaca la psicóloga.