La alternativa recomendada podría beneficiar a más de 4.000 hectáreas agrícolas de ambas regiones. El estudio evaluó opciones para aumentar la seguridad de riego en la cuenca del río Perquilauquén.
La Comisión Nacional de Riego (CNR) presentó los resultados finales del estudio de prefactibilidad “Construcción sistema de riego Lavadero–Perquilauquén, regiones del Maule y Ñuble”. La reunión de cierre se realizó en la sede de la Cooperativa de Agua Potable Rural de San Gregorio, en la comuna de Ñiquén, con la participación de los coordinadores regionales de la CNR, autoridades locales, organizaciones de usuarios de agua, agricultores y representantes del sector público.
Durante la actividad se expusieron los antecedentes técnicos, económicos y sociales del estudio, junto con las alternativas evaluadas para mejorar la seguridad de riego en la cuenca del río Perquilauquén. Según los resultados presentados, la alternativa Perquilauquén N.º 4 obtuvo la evaluación más favorable en términos económicos y sociales, por su potencial para almacenar y regular recursos hídricos y contribuir a enfrentar la variabilidad climática y la demanda de agua para la agricultura.
El estudio, desarrollado durante cerca de 24 meses, incluyó evaluaciones en terreno y la participación de agricultores y dirigentes de las juntas de vigilancia de los ríos Perquilauquén y Digua. Leonardo Machuca Silva, profesional de la Unidad de Estudios de la CNR y encargado de la iniciativa, señaló: “Este proyecto contó con una alta participación de los agricultores y dirigentes de las juntas de vigilancia de Perquilauquén y Digua, esta última también identificada como posible beneficiaria. Las evaluaciones en terreno, que se extendieron por cerca de 24 meses, concluyeron con una evaluación económica favorable para las alternativas de embalse analizadas en el sistema Lavadero–Perquilauquén”.
La eventual materialización del proyecto permitiría fortalecer la seguridad de riego en la cuenca y beneficiar directamente a más de 4.000 hectáreas agrícolas de Ñuble y Maule. La iniciativa podría contribuir a la continuidad de las actividades productivas y al desarrollo de los territorios rurales.
El coordinador regional de la CNR en Ñuble, Fernando Bustos Gana, destacó el trabajo de los servicios del Ministerio de Agricultura para entregar mayor seguridad a la actividad agrícola y favorecer que los cultivos lleguen a buen término y las cosechas respondan a las necesidades de producción del sector.
Por su parte, el coordinador regional de la CNR en Maule, Diego Solís de Ovando, afirmó que “el cierre del estudio de prefactibilidad es un primer paso para avanzar hacia la concreción de una iniciativa anhelada por esta zona. Un embalse podría contribuir a aumentar la seguridad hídrica para el riego, pasando de un 27 % a un 85 %, y permitiría incorporar cerca de 4.000 hectáreas a la superficie de riego”.
La agricultora Andrea Escanilla, quien participó durante el proceso, valoró la iniciativa y señaló: “Este tipo de obras son vitales para los agricultores de la zona. Año a año vemos cómo disminuye el agua, y eso nos afecta directamente, porque vivimos de la tierra”.
Entre los próximos pasos se considera continuar con las etapas de evaluación y desarrollo del proyecto, incorporar los resguardos ambientales correspondientes y mantener la coordinación con las organizaciones de usuarios de agua y otros actores del territorio.
La reunión concluyó con un espacio de diálogo, en el que las y los asistentes realizaron consultas y plantearon observaciones sobre los resultados, destacando la importancia de evaluar soluciones de largo plazo frente a los desafíos hídricos que enfrenta el sector agrícola.