La Fiscalía Regional Metropolitana Occidente y la Policía de Investigaciones detuvieron este miércoles a Álex Vega Torres, histórico dirigente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), en el marco de una nueva arista de la denominada Operación Apocalipsis, investigación por corrupción al interior de recintos penitenciarios. Junto a él fueron detenidas otras dos personas.
Según informa el sitio Aquí y Ahora, el procedimiento incluyó 14 allanamientos en las regiones Metropolitana, del Maule, Biobío y Magallanes, además de revisiones en dependencias de Santiago 1, el Complejo Penitenciario La Laguna de Talca, el Complejo Penitenciario Biobío y el IP-CRC de Punta Arenas. Mientras que en uno de los domicilios fueron encontradas armas y municiones.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, Vega es indagado por cohecho agravado reiterado y lavado de activos. La Fiscalía sostiene que entre enero de 2020 y diciembre de 2025 habría recibido pagos de internos, exinternos, visitas e incluso funcionarios de Gendarmería para facilitar el ingreso de drogas, teléfonos celulares y otras especies prohibidas o controladas a Santiago 1.
El análisis financiero detectó abonos por cerca de $248 millones en cuentas vinculadas al exdirigente durante el período investigado. De ellos, alrededor de $131,4 millones no tendrían una justificación aparente. La indagatoria también apunta al eventual uso de cuentas de terceros y a distintas operaciones destinadas a incorporar esos recursos al sistema financiero.
La Fiscalía solicitó además medidas cautelares sobre bienes y cuentas, entre ellas el congelamiento de once cuentas corrientes y medidas sobre un vehículo y un inmueble vinculados a los detenidos.
La investigación incorpora además una arista por la muerte del interno Rodolfo Muñoz Morales, ocurrida en enero de 2018 en Santiago 1, y en la que Vega habría participado en su reducción. El interno sufrió un golpe en la cabeza y murió dos días después producto de un traumatismo encéfalo craneano. La causa había sido cerrada sin formalizados, pero fue reabierta en abril de este año luego de que surgieran nuevos antecedentes.
Esta nueva fase deriva de la Operación Apocalipsis desarrollada en diciembre de 2025, cuando fueron detenidas 71 personas en una investigación por corrupción en distintos recintos penitenciarios. En esa causa, más de 40 gendarmes fueron posteriormente formalizados.