En el cierre del Mes de la Prevención del Suicidio, parlamentarios de los distritos 6 y 7, advirtieron sobre el deterioro de la salud mental que reportan familias afectadas por el megaincendio de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana. Anunciaron gestiones en distintas comisiones de la Cámara para solicitar información, revisar la cobertura existente y promover recursos destinados a atención psicológica y psiquiátrica.
A más de dos años del megaincendio de febrero de 2024, que dejó 138 víctimas fatales, parlamentarios alertaron que las consecuencias de la tragedia continúan afectando la vida de cientos de familias, esta vez desde una dimensión menos visible: las secuelas psicológicas y emocionales que, según han transmitido los propios damnificados, incluyen cuadros de angustia, estrés postraumático y situaciones de riesgo suicida. La cifra de 138 fallecidos ha sido confirmada por el Ministerio Público.
Frente a este escenario, los diputados anunciaron que llevarán la situación a las distintas comisiones legislativas en las que participan, con el objetivo de solicitar antecedentes sobre las atenciones disponibles, conocer la cobertura de los programas existentes y abordar la disponibilidad de recursos para atención psicológica y psiquiátrica, especialmente de cara a la discusión presupuestaria.
El jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, aseguró que la iniciativa busca traducir la preocupación en medidas concretas. “Aquí hay un compromiso de todos los diputados del Distrito 6 y Distrito 7, además de otros parlamentarios, para hacer todos los esfuerzos en las comisiones en las cuales nosotros estamos presentes para poder asegurar un presupuesto, para que las personas tengan una atención y una cobertura en materia psicológica y psiquiátrica”, sostuvo.
Valenzuela agregó que la reconstrucción no puede limitarse únicamente a las viviendas y la infraestructura perdida. “No solo fueron pérdidas materiales, aquí la salud mental siempre queda en segundo plano y es deber de nosotros, los parlamentarios, el Ejecutivo y el Gobierno local, no llegar tarde”, recalcó.
Actualmente se encuentra en funcionamiento el Programa AURA, impulsado por la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso junto a la Universidad Viña del Mar y otras instituciones, destinado al acompañamiento en salud mental de personas afectadas por el megaincendio. Su implementación contempla inicialmente a 250 personas y comenzó con un piloto en El Olivar, por lo que los parlamentarios plantearon la necesidad de ampliar progresivamente su cobertura y fortalecer las posibilidades de derivación a atención especializada.
El diputado Hotuiti Teao (UDI) puso el foco en las consecuencias que continúan experimentando las familias que perdieron viviendas, seres queridos, mascotas, barrios y redes de apoyo producto de la emergencia. “Estamos hablando de gente que hasta el día de hoy todavía no duerme tranquila cuando siente la sirena de una ambulancia o de Bomberos, cuando ve un incendio o cuando alguien prende un fuego”, recalcó.
Teao planteó además que el acompañamiento psicológico por sí solo puede resultar insuficiente para los casos de mayor complejidad. “Hoy día hay un proyecto para entregar esa salud, pero se queda corto porque necesitamos salud psiquiátrica. Esa salud mental es la que necesitan los ciudadanos de la Región de Valparaíso”, sostuvo.
En la misma línea, el diputado Cristián Mella (DC) propuso avanzar hacia una agenda transversal de salud mental y solicitar al Ejecutivo evaluar medidas extraordinarias para enfrentar la situación. “La salud mental, más que un eslogan y más que un mes, tiene que ir acompañada de respuestas y proyectos de ley concretos. Hoy día estamos trabajando para invitar de forma transversal a todos los diputados a ser parte de una agenda de salud mental”, afirmó.
Por su parte, Javier Olivares (PDG) llamó al Presidente José Antonio Kast a concretar una reunión con los damnificados, señalando que las familias necesitan transmitir directamente al Ejecutivo la situación que enfrentan. “Ellos aún lo esperan y necesitan decirle cómo están, necesitan contarle lo que están viviendo y, obviamente, necesitan también respuestas por parte del Ejecutivo”, afirmó Olivares.
Finalmente, Luis Sánchez (REP) sostuvo que las iniciativas actualmente en desarrollo constituyen un primer avance, pero requieren una cobertura mayor. “Es fundamental que ese compromiso adquirido con las víctimas del megaincendio incluya darles un apoyo adecuado en acceso a la salud mental. Tenemos una primera aproximación con este plan que se desarrolla junto a la Universidad de Viña del Mar, pero tiene un alcance acotado y eso hay que ampliarlo”, sostuvo.
Los parlamentarios adelantaron que el trabajo continuará a través de solicitudes de información y gestiones en las comisiones de la Cámara, con especial énfasis en conocer las necesidades reales de los territorios afectados, reforzar la atención especializada y buscar que la salud mental de los damnificados tenga recursos y continuidad más allá de las actividades desarrolladas durante el mes de prevención del suicidio.