Organización gremial manifestó su preocupación por no haber sido informada previamente del proceso y anunció que junto a sus abogados analizará sus alcances para resguardar los derechos de los trabajadores de la Atención Primaria de Salud.
Su profunda preocupación ante el cierre de la Corporación Municipal y el traspaso de la Atención Primaria de Salud a administración municipal directa manifestó la CONFUSAM Viña del Mar, exigiendo que el compromiso de mantener las remuneraciones y beneficios de los trabajadores se traduzca en garantías concretas, verificables y jurídicamente respaldadas.
Así lo dio a conocer la presidenta de esta organización gremial, Elizabeth Nelson, quien cuestionó que los trabajadores y sus representantes no hayan sido informados previamente de un proceso que, según declaraciones de la alcaldesa Macarena Ripamonti, se encontraba contemplado desde hace aproximadamente cinco años.
“Como organización gremial nunca fuimos informados oportunamente de la existencia de este plan, ni fuimos convocados a una mesa de trabajo formal para conocer sus alcances, evaluar sus consecuencias o participar en la búsqueda de alternativas que permitieran resguardar a los trabajadores y trabajadoras de la Atención Primaria de Salud”, señaló.
La dirigenta agregó que esta situación lleva a preguntarse si algunas de las decisiones adoptadas durante el último tiempo respecto de las condiciones laborales y beneficios de los funcionarios tuvieron alguna relación con el proceso que actualmente se materializa.
Elizabeth Nelson precisó que la organización no está afirmando que ese haya sido el objetivo de las medidas adoptadas, pero sostuvo que la autoridad debe aclarar si existió una planificación previa y si las modificaciones implementadas durante los últimos años estuvieron relacionadas directa o indirectamente con el cierre de la Corporación.
A esta preocupación se suma el proceso judicial que actualmente se encuentra ante la Corte Suprema por la disminución de remuneraciones de funcionarios de las categorías A y B. Según explicó la presidenta de la CONFUSAM Viña del Mar, durante las instancias de diálogo con la autoridad municipal se les manifestó que las categorías de menores remuneraciones no serían afectadas.
Sin embargo, indicó que hace aproximadamente tres semanas se produjo una disminución en la asignación de los conductores, con reducciones que, dependiendo del caso, fluctúan entre aproximadamente $70 mil y $200 mil mensuales.
“Cuando los compromisos asumidos en las instancias de diálogo no se honran, resulta inevitable que los trabajadores enfrenten con preocupación un proceso de esta magnitud y que se pregunten qué garantías reales existen respecto de la continuidad de las condiciones laborales”, sostuvo Elizabeth Nelson.
Respecto del anuncio de que el traspaso contemplaría a la totalidad de los trabajadores de Atención Primaria, manteniendo sus remuneraciones y beneficios, la dirigenta señaló que la CONFUSAM exige que dichos compromisos cuenten con garantías concretas.
“Exigimos que estas declaraciones se traduzcan en garantías concretas, verificables y jurídicamente respaldadas, y no solamente en declaraciones públicas”, enfatizó.
La presidenta agregó que la organización gremial no se opone a la búsqueda de soluciones que permitan fortalecer la Atención Primaria, pero sostuvo que un proceso de esta magnitud debe desarrollarse con transparencia, información oportuna, participación efectiva de los trabajadores y estricto apego a la legislación vigente.
Finalmente, Elizabeth Nelson informó que la CONFUSAM Viña del Mar se encuentra trabajando junto a sus abogados para analizar jurídicamente el proceso y determinar las acciones necesarias para resguardar los derechos de los funcionarios, especialmente ante cualquier eventual afectación de sus remuneraciones, beneficios, estabilidad laboral o condiciones de trabajo.
“El cierre de una institución que durante décadas ha administrado la Atención Primaria de Viña del Mar no puede significar incertidumbre para quienes sostienen diariamente la salud de nuestra comuna. Los trabajadores y trabajadoras merecen certezas, respeto, participación y garantías. No aceptaremos que decisiones que puedan comprometer nuestro futuro laboral sean tomadas a nuestras espaldas”, concluyó.
