La literatura de fantasía medieval, históricamente dominada por mitologías nórdicas y celtas, encuentra un renovado recodo en el camino del caballero y su escudero. Una voz reciente que traslada el frío del sur, la cordillera de Los Andes y las dinámicas sociales latinoamericanas a reinos de ficción. En este circuito, el escritor chileno Iván Nilo consolida su joven trayectoria independiente como invitado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la fiesta editorial más importante del mundo hispanohablante.
Su llegada a la FIL Guadalajara revaloriza un género literario que crece amparado en la industria del cine, el streaming y los videojuegos, pero también los imaginarios locales Latinoamericanos. Su obra reciente, como el thriller “Sueños oscuros” (2026) y “Dioses y Reinos: llamas de amistad” (2004), además de un anticipo de su próxima colección de cuentos inspirados en mitos como el Trauco, el Tuetué o Caleuche será parte de sus presentaciones en el prestigioso Foro Rius de la feria.
Para Nilo, quien combina su oficio de ingeniero mecánico con la escritura, el viaje creativo parte por subvertir los moldes tradicionales de la fantasía épica, invirtiendo las geografías de la industria e imprimiendo un sello con acento sureño, como habitante del Biobío. «Traté de no seguir ni las novelas ni las series de moda para no tener confusión de estilos ni cruces de influencias. El mayor desafío fue construir reinos e iconografías con identidad propia», explica.
Frente a los arquetipos clásicos del género, sus tramas integran dilemas del trasfondo social y humano de la región. «Cuando construyo mundos, siempre dejo abierta una ventana para crecer, sin importar la época en que transcurra la historia… Puedo crear mundos difíciles e imperfectos, pero siempre intento que mis personajes tengan la posibilidad de cambiar su destino», reflexiona sobre una propuesta que ya cautiva a lectores de todas las edades a ambos lados de la cordillera.
«Más allá de presentar mis libros en Guadalajara, esta oportunidad tiene un significado más profundo para mí”, dice desde la ciudad del Laja. «Si todo este proceso sirve para que otros autores independientes —que crean desde regiones o desde circuitos menos tradicionales— puedan acceder a vitrinas internacionales, me parece algo enormemente positivo. Espero sinceramente que esta puerta que hoy se abre sea el umbral para que muchos otros se animen a cruzarlo».