España se consolida como el principal destino europeo de los recursos enviados desde Chile para financiar estudios en el extranjero. Según datos de Global66, los envíos asociados a estudios pasaron de USD 22 millones en 2024 a USD 35 millones en 2025, mientras que 2026 ya acumula cerca de USD 25 millones antes de entrar a los meses de mayor actividad.
Mientras en Chile septiembre es sinónimo de Fiestas Patrias y primavera, para quienes comienzan el año académico en Europa también significa matrículas, arriendos y gastos de instalación. Ese movimiento ya se refleja en las transferencias internacionales: según datos de Global66, los envíos desde Chile asociados a estudios en el extranjero crecieron 59% en solo un año, pasando de USD 22 millones en 2024 a USD 35 millones en 2025. Y 2026 podría marcar un nuevo récord: el acumulado ya alcanza aproximadamente USD 25 millones, más del 70% de todo lo registrado el año pasado.
La cifra cobra especial relevancia porque septiembre y octubre son consistentemente los meses de mayor actividad para este tipo de envíos en Global66, coincidiendo con el comienzo del año académico en el hemisferio norte. El comportamiento contrasta con enero, febrero y marzo, que sistemáticamente presentan los niveles más bajos del año, dibujando una estacionalidad estrechamente relacionada con el calendario académico internacional.
Europa concentra buena parte de estos recursos y España destaca como el principal destino dentro de los envíos en euros. En 2024, las transferencias en esta moneda sumaron cerca de USD 10 millones, equivalentes al 45% del total, mientras que en 2025 alcanzaron aproximadamente USD 14 millones, un 40% del total. Estados Unidos, Australia y Brasil aparecen también entre los destinos relevantes, aunque con montos considerablemente menores.
“El crecimiento que estamos viendo refleja cómo estudiar en el extranjero implica también una planificación financiera importante para los estudiantes y sus familias. No se trata solo de pagar una matrícula, sino de resolver gastos de instalación, arriendo y manutención en otra moneda y durante varios meses”,explica Josefina Neut, Directora Comercial de Global66 Chile.
La tendencia muestra además una cara menos tradicional de las remesas. Si habitualmente se habla del dinero que trabajadores migrantes envían de regreso a sus países de origen, aquí el flujo ocurre en la dirección contraria: son recursos que salen desde Chile para acompañar a quienes estudian fuera del país. El fenómeno se produce, además, en un año marcado por el anuncio de recortes a Becas Chile para programas de magíster y posdoctorado en el extranjero. Si bien los datos de Global66 no permiten establecer una relación causal entre ambos fenómenos, sí muestran que los recursos privados movilizados a través de la plataforma para financiar estudios fuera de Chile vienen creciendo con fuerza.
“Cuando se vive y estudia fuera del país, cada peso cuenta. En ese contexto, contar con soluciones que permitan pasar directamente de una moneda a otra en segundos facilita mucho la planificación financiera. En Global66 hemos visto cómo España se ha consolidado como el principal destino europeo entre quienes envían dinero desde Chile para financiar sus estudios, y poder convertir pesos a euros de forma rápida y eficiente es especialmente relevante para quienes eligen ese destino”, agregan desde Global66.