La tercera versión del Concurso Nacional de Bandas Escolares convocó a agrupaciones de 13 comunas del país en el Estadio Lucio Fariña Fernández, consolidándose como un espacio de encuentro, camaradería y reconocimiento al talento de estudiantes.
Una verdadera fiesta musical se vivió en el Estadio Lucio Fariña Fernández con la tercera versión del Concurso Nacional de Bandas Escolares Sones Bato Aconcagua 2026, encuentro que reunió a 30 bandas provenientes de 13 comunas y convocó a más de 2.500 personas entre estudiantes, delegaciones, familias y público general. El certamen, organizado por el Colegio Bicentenario Arauco, permitió que agrupaciones de Quillota, La Calera, Puente Alto, Valparaíso, Calama, La Cruz, Viña del Mar, La Ligua, Zapallar, Santiago, Villa Alegre, Villa Alemana y Quilpué compartieran su talento y pasión por las bandas escolares.
Música, encuentro y camaradería
Las agrupaciones participaron en cinco categorías: Educación Básica, Comunal Quillota, Libre, Media Novatos y Media Avanzada, en una jornada que combinó competencia, música y convivencia entre estudiantes de distintos territorios. Uno de los participantes fue Javier Hidalgo, instructor de Calaveras del Desierto de Calama, quien destacó el valor de estas instancias más allá de los resultados. “Para nosotros es muy importante que los estudiantes tengan la posibilidad de conocer otros lugares, compartir con otras bandas y vivir experiencias distintas. Más allá de ganar, lo que buscamos es que ellos puedan ampliar su mundo, generar nuevos vínculos y descubrir todo lo que pueden lograr a través de la música y el trabajo en equipo”, señaló.
Una experiencia que también fue valorada por los propios estudiantes que llegaron desde otras zonas del país. Es el caso de Jennifer González, brigadier de la Banda Calaveras del Desierto de Calama, quien destacó la posibilidad de compartir con otras agrupaciones y vivir nuevas experiencias a través de la música.
“Venir desde Calama es una experiencia inolvidable. Tenemos la oportunidad de compartir con otras bandas, conocer nuevos lugares y vivir experiencias que van mucho más allá de la competencia. Nos quedamos con los aprendizajes, la convivencia y los nuevos vínculos que generamos a través de la música”, destacó.
La valoración de la jornada también estuvo presente desde la mirada de quienes conocen de cerca el mundo de las bandas. Benjamín Olmos, quillotano, grumete de la Academia Politécnica Naval y Tambor Mayor de la Banda de su institución, participó como jurado de la competencia y destacó la posibilidad de generar espacios de encuentro entre las distintas agrupaciones. “Este espacio me parece bastante necesario porque demuestra la camaradería que se hace, más allá de la competencia sana. Se ha perdido mucho el tema de las bandas de guerra, así que siempre es bueno que exista esta instancia donde todas las bandas se puedan mostrar”, afirmó.
Los grandes ganadores de Sones Bato Aconcagua 2026
Tras las presentaciones de las 30 agrupaciones, los primeros lugares de las principales categorías fueron para el Colegio Claudio Matte, en Educación Básica; el Colegio Precursor Francisco de Miranda, en Media Novatos; y el Colegio El Belloto, en Media Campeones.
En tanto, en la categoría Comunal Quillota, el primer lugar fue para el Colegio Precursor Francisco de Miranda, seguido por la Banda Comunal de Quillota Boinas Negras en segundo lugar y el Colegio Nuestra Señora del Huerto en tercera posición.
Una fiesta que busca trascender la competencia
Para Cristian Riquelme, encargado de la Banda Escolar del Colegio Bicentenario Arauco y uno de los impulsores del certamen, la convocatoria alcanzada confirma el crecimiento de esta iniciativa. “Se vivió una jornada maravillosa con la participación de bandas provenientes de distintos puntos de la región y también del país. Estamos muy contentos por la gran convocatoria que tuvo esta tercera versión de Sones Bato Aconcagua”, destacó.
El organizador agregó que uno de los principales objetivos es que el encuentro sea mucho más que una competencia. “Sones Bato Aconcagua busca ser mucho más que una competencia, ya intentamos que sea un espacio de encuentro, de convivencia y de intercambio entre quienes comparten esta pasión por las bandas escolares”, señaló.
La jornada permitió además fortalecer los vínculos entre las distintas delegaciones, con espacios de convivencia e intercambio entre los estudiantes, incluyendo una tradicional actividad de intercambio de stickers representativos de cada banda.
Con una alta convocatoria y la participación de agrupaciones de distintos puntos del país, Sones Bato Aconcagua 2026 cerró su tercera edición consolidándose como un encuentro que pone en valor el talento juvenil, la disciplina, la música y la camaradería. Desde la organización ya proyectan una cuarta versión para 2027, año especialmente significativo para el Colegio Bicentenario Arauco, que celebrará sus 100 años de trayectoria educativa.