El divulgador Diego Vásquez lideró un taller que invitó a reconectar con el paisaje y recuperar herramientas de observación de la naturaleza para comprender el clima.
Con el propósito de combatir la desconexión ambiental, mejorar la cultura meteorológica frente al cambio climático, reconectar a las personas con su entorno natural y reducir la dependencia de dispositivos tecnológicos o pronósticos oficiales imprecisos, se realizó el taller «Las Nubes de Diego» en el auditorio del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).
En la ocasión, el director del instituto, Hermann Manríquez, sostuvo que para la Escuela es muy importante contar con figuras como Diego Vásquez, quien —desde una mirada autodidacta— ayuda a conocer un poco más el cielo, ya sea en Valparaíso o en el resto del mundo. «Las nubes son importantes para la geografía, son importantes para las personas y nos pueden ayudar a comprender cómo funciona el planeta», puntualizó el académico.
Diego Vásquez —conocido popularmente en redes sociales como Las Nubes de Diego—, constituye una de las iniciativas de divulgación científica y educación ambiental más concurridas de Chile. Durante la sesión, los asistentes aprendieron a distinguir entre más de 40 tipos de nubes (altas, medias y bajas), así como a reconocer sus configuraciones espaciales y tipologías ecológicas.
«El taller, básicamente, le da herramientas a la gente para que pueda leer el clima mirando las nubes, la vegetación, las aves y las olas; y así no depender solo del celular y la televisión. Uno de los objetivos es lograr interpretar el tiempo atmosférico a través del paisaje. Antes, las personas sabían leer el cielo para sus cosechas o para viajar, y eso se perdió. Creo que es fundamental complementar la inteligencia artificial con saberes análogos», precisó Vásquez.
Tras la exposición sobre los diversos tipos de nubes, Vásquez y los asistentes subieron a la terraza del Instituto. Desde allí pudieron observar en terreno las distintas formaciones nubosas, la dirección del viento y la orientación espacial, entre otras habilidades de observación.
Reacciones
Francisca Gómez, alumna de Pedagogía en Historia, comentó que es seguidora de la cuenta desde hace tiempo y valoró la instancia: «Me pareció muy significativo que pudiera estar acá en el Instituto, al alcance de los estudiantes. Encuentro fundamental que se conozca sobre las nubes para entender cómo funciona el clima».
Por su parte, Sandra Santana, estudiante de Geografía, valoró positivamente la actividad: «Me parece genial que se den estas instancias, porque uno a veces no puede ir a otras charlas. Que sea aquí en el Instituto de Geografía es maravilloso».
Miguel Pizarro, estudiante de quinto año de Geografía, fue enfático en señalar que este tipo de actividades nutren la formación universitaria: «Faltan espacios así en Chile, donde tenemos muy baja cultura meteorológica en comparación con la cultura sísmica».
Finalmente, Josefa Inostroza, alumna de primer año de Geografía, expresó su satisfacción con el encuentro: «Me encantó y me pareció muy interesante, ya que estos temas no se abordan con regularidad. La forma de compartir el conocimiento fue muy curiosa, sobre todo porque permite generar cultura y compartir información acerca de todo esto».