Nicolás Núñez, académico de Psicología de la Universidad Andrés Bello, explicó las características que permiten distinguir los rasgos narcisistas de un trastorno de personalidad y entregó estrategias para quienes mantienen relaciones con personas que presentan este tipo de características.
El narcisismo puede manifestarse de distintas formas y no todas las personas que presentan algunos de sus rasgos necesariamente desarrollan un trastorno de personalidad. Esta distinción fue uno de los aspectos abordados por Nicolás Núñez, académico de Psicología de la Universidad Andrés Bello, quien analizó las dinámicas que pueden presentarse en las relaciones con personas con características narcisistas.
El académico explicó que este tipo de personalidad se caracteriza por un sentido exagerado de superioridad, una necesidad constante de aprobación y admiración y determinados rasgos asociados a la falta de empatía y de atención hacia el mundo interior de otras personas.
Sin embargo, Núñez enfatizó que la presencia de algunos rasgos no implica necesariamente la existencia de un trastorno. Según explicó, estos deben generar un deterioro en la capacidad de adaptación y funcionamiento de la persona en distintos ámbitos para que puedan adquirir una dimensión clínica.
“No quiere decir que no haya personas por ahí que tengan el rasgo de narcisismo sin tener el trastorno narcisista. Tienen algunas características compatibles con esta presentación: superioridad inflada, mucha pasión sobre sí mismo por una profunda necesidad de admiración, pero sin que interfiera con las relaciones interpersonales”.
El académico agregó que existen personas que, pese a presentar características narcisistas, pueden desarrollar mecanismos que les permiten mantener cierto grado de empatía y regulación.
“A veces se da esa compatibilidad, personas que efectivamente logran tener algún grado de empatía, generan mecanismos de regulación”.
Cuando los rasgos afectan las relaciones
De acuerdo con Núñez, cuando estas características se exacerban y comienzan a interferir en el funcionamiento cotidiano, pueden tener consecuencias tanto en las relaciones personales como en los ámbitos laboral y social.
“Tienen que ser obviamente rasgos que generan un deterioro de la capacidad de adaptación y funcionalidad en la vida social y laboral, lo que genera consecuencias negativas para las relaciones personales, para el trabajo, para la vida cotidiana porque interfieren con la capacidad de formar conexiones para funcionar en la vida”.
Otro elemento que destacó el académico es la dificultad que pueden presentar algunas personas con estas características para reconocer que existe un problema en sus relaciones.
“Ellos, efectivamente no tienen ninguna consciencia de que tienen una característica que está dificultando la relación. Tenderían a minimizarlo”.
Núñez también explicó que en estas dinámicas puede aparecer una tendencia a atribuir a otras personas la responsabilidad por los conflictos o dificultades que experimentan.
“Las personas narcisistas, por lo general, dirían que el resto tiene la culpa, reinterpretarían la realidad de una forma que mostraría que no tienen esa capacidad de tomar conciencia”.
Límites, apoyo y autocuidado
Para quienes mantienen una relación con una persona con rasgos narcisistas, el académico UNAB planteó la importancia de desarrollar herramientas que permitan enfrentar las dificultades que pueden surgir en la convivencia.
Según Núñez, quienes viven este tipo de relaciones pueden experimentar “mucha fatiga emocional, decepción, tristeza, desazón, sentimiento de soledad”, por lo que resulta relevante contar con recursos psicológicos y redes de apoyo.
Uno de los aspectos centrales es aprender a establecer límites.
“Es necesario saber cómo establecer límites de forma compasiva, amable y firme al mismo tiempo”.
El académico también destacó estrategias orientadas a regular las emociones y reducir la intensidad de los conflictos.
“También incluyen ciertas estrategias de autorregulación, orientadas a desactivar, a desescalar el conflicto, a establecer límites claros y luego a sostener la ansiedad que produce sostener límites claros”.
A estas herramientas sumó la importancia de generar espacios de conversación dentro de la pareja para identificar los focos de conflicto y establecer rutinas de autocuidado.
En este sentido, Núñez planteó cuatro ámbitos relevantes para quienes mantienen relaciones con personas que presentan rasgos o un trastorno de personalidad narcisista: contar con una red de apoyo, buscar orientación profesional, desarrollar capacidades de autorregulación y autocuidado, y trabajar en el autocuidado de la propia relación.
Sobre el primer punto, explicó que compartir las experiencias con personas de confianza puede ayudar a recuperar perspectiva frente a situaciones complejas.
“Hay gente que tiene vergüenza de contar sus experiencias con sus parejas porque son difíciles. Pero los secretos o esta información oculta solo genera que la persona se confunda aún más”.
También llamó a no considerar que el esfuerzo personal o el afecto por sí solos permitirán resolver estas dificultades.
“Esto es un problema complejo, no se va a solucionar simplemente con esfuerzo”.
Respecto del autocuidado, Núñez señaló que estas relaciones pueden implicar mayores niveles de presión emocional, por lo que resulta necesario reconocer la importancia de contar con espacios propios y actividades autónomas.
“Me parece súper importante entender que uno va a estar sometido a un mayor nivel de presión en esa relación y, por lo tanto, necesita validar esa necesidad de autocuidado emocional, de tiempo fuera, de realizar actividades de forma autónoma”.
Finalmente, el académico relevó la necesidad de cuidar deliberadamente los espacios de conexión dentro de la pareja.
“Va a ser una relación donde las emociones negativas van a ser más frecuentes probablemente y por lo tanto hay que hacer más esfuerzo por generar tiempo de calidad, por intencionar momentos de autocuidado para compartir momentos de conexión”.
La importancia de una orientación especializada
Núñez también abordó la posibilidad de que una relación en la que existen rasgos narcisistas pueda desarrollarse de manera positiva cuando existe compromiso de ambas partes y acompañamiento profesional.
“No digo que sea seguro que una relación así pueda funcionar, pero hay casos documentados, con acompañamiento terapéutico y compromiso, que logran el éxito”.
El académico advirtió, sin embargo, que no existe una solución única para estas situaciones y que el acompañamiento requiere considerar las características específicas del problema.
“No es simplemente buscar un terapeuta genérico. Tiene que ser ayuda especializada, un modelo terapéutico sólido”.
La reflexión planteada por el académico UNAB pone así el foco no solo en identificar determinadas conductas, sino también en comprender cuándo estas características comienzan a afectar el funcionamiento de una persona y sus relaciones. Frente a estas situaciones, el reconocimiento del problema, la búsqueda de apoyo, el establecimiento de límites y el autocuidado aparecen como elementos relevantes para abordar relaciones que pueden implicar una importante carga emocional.