Buscar

Tecnología chilena reduce de meses a semanas la transformación de residuos agrícolas en compost

Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

Se modernizaronsus 1.150 m², incorporando una nueva distribución de las áreas de entrenamiento, salas completamente renovadas, espacios de cowork y una infraestructura que eleva el estándar deportivo de la Región de Valparaíso.

AbonoFast utiliza microorganismos especializados para transformar residuos orgánicos en compost Clase A y permite realizar el proceso en el mismo lugar donde estos se generan. La tecnología, que ya fue probada a escala real, busca abordar uno de los desafíos pendientes del país: Chile genera cerca de cuatro millones de toneladas de residuos orgánicos municipales al año y valoriza menos del 1%.

Residuos de poda, guano y otros desechos orgánicos que permanecen durante meses en los campos o deben ser trasladados para su tratamiento podrían convertirse en compost en solo cuatro semanas y en el mismo lugar donde se generan.

Esa es la propuesta de AbonoFast, una tecnología desarrollada en Chile que utiliza microorganismos benéficos especializados para acelerar la degradación de residuos agroindustriales y obtener compost Clase A, conforme a la norma chilena NCh2880 y apto para cultivos de consumo humano.

La solución se presentó en Univiveros, en Paine, ante representantes del mundo científico, público y privado, entre ellos el Ministerio de Economía, Corfo y empresas del sector agrícola. En la actividad se mostró una pila prototipo de tres toneladas elaborada con residuos de poda de Univiveros, melaza proveniente de una cervecería y guano de haras vecinos.

Una de las principales diferencias de la tecnología es que el proceso puede realizarse in situ. Tratar los residuos donde se producen evita su traslado a plantas externas. En zonas agrícolas, la gestión de grandes volúmenes de desechos orgánicos en los territorios puede convertirse en un problema para las comunidades. En abril de este año, vecinos del sector San Miguel de Paine denunciaron malos olores, presencia de moscas, derrames de líquidos y tránsito permanente de camiones asociados al traslado y tratamiento de estos residuos.

“Los residuos de poda que permanecen acumulados en el campo pueden convertirse en reservorios de patógenos y semillas de malezas que afectan a las plantas. Así, AbonoFast no solo permite obtener un compost de alta calidad en menos tiempo, sino también acortar de meses a solo cuatro semanas el período en que esos residuos y los riesgos asociados a ellos están presentes en el campo”, explicó Franko Restovic, director del Área AgroRecursos del Centro de Biotecnología de Sistemas de la Universidad Andrés Bello (CSB-UNAB).

Para Pilar Parada, directora del CSB UNAB, precisamente uno de los objetivos es avanzar hacia modelos en que esos residuos puedan adquirir valor sin salir del territorio donde se producen. “El modelo que presentamos en esta actividad es el que queremos ver crecer en esta y otras comunas, porque permite generar valor localmente y, en paralelo, disminuir la presión sobre los vertederos”, señaló.

Chile genera cerca de cuatro millones de toneladas de residuos orgánicos municipales al año y valoriza menos del 1%. La Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos estableció como meta alcanzar un 66% de valorización al año 2040.

Del laboratorio a una aplicación productiva

Miquel Rovira, director de Sostenibilidad de Eurecat, centro tecnológico de Cataluña que participa en el desarrollo de Agrosimbiosis, valoró la creación de una alianza productiva entre el mundo científico y el sector privado.

“Es una tecnología que nace de los experimentos de laboratorio y llega a la empresa, llega al mercado, llega a la aplicación”. También destacó que “contribuye a reducir emisiones de gases de efecto invernadero y costos para las empresas, en un escenario marcado por el cambio climático y la escasez de recursos”.

El análisis técnico-económico de AbonoFast proyecta que el abono obtenido podría ser hasta un tercio más económico que los fertilizantes importados, con un ahorro potencial cercano a dos tercios si se sustituye por completo el fertilizante sintético.

“En un contexto en que el Banco Mundial proyecta alzas de fertilizantes superiores al 30% para 2026, la sustitución de insumos importados por valorización local deja de ser solo un argumento ambiental y pasa a ser un argumento de costos y de seguridad de abastecimiento. Este caso ilustra bien la tesis que la División de Desarrollo Productivo Sostenible ha venido impulsando: que sostenibilidad y competitividad pueden avanzar juntas”, precisó Parada.

La asesora de la División de Desarrollo Productivo y Sostenible del Ministerio de Economía, Ignacia Barros, vinculó la iniciativa con los objetivos de economía circular de la cartera: “Este tipo de proyectos busca dar un desarrollo más productivo y sostenible al país, teniendo una economía más limpia y sustentable”.

AbonoFast fue desarrollado en el marco del Programa Tecnológico Agrosimbiosis, liderado por el Centro de Biotecnología de Sistemas de la Universidad Andrés Bello, junto al centro tecnológico Eurecat y Univiveros, y financiado por Corfo.

noticias relacionadas

PUCV recibió a cientos de estudiantes en la 4ª versión del Festival de las Ciencias de Placilla

Con planetario móvil celebran semana de la ciencia en la cárcel de Quillota

Robot humanoide sorprende a estudiantes en jornada que busca acercar la robótica a la educación

¿Dónde y cuándo ocurrirá una inundación? El desafío de usar IA para mejorar las alertas en Chile