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El negocio detrás del arriendo de maquinaria: una alternativa para las pymes en un escenario de bajo crecimiento

Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

En un escenario de crecimiento económico acotado y cautela en las decisiones de inversión, el arriendo de equipos emerge como una opción para empresas que buscan ejecutar proyectos sin inmovilizar capital en activos de uso ocasional. La brasileña Casa do Construtor prepara su desembarco en Chile en 2027, con un modelo de franquicias orientado al sector de la construcción.

Comprar o arrendar maquinaria es una decisión que puede incidir directamente en los costos y la liquidez de una pequeña empresa constructora. En proyectos de duración limitada o con requerimientos variables de equipamiento, pagar por el uso de una máquina puede resultar más conveniente que asumir su adquisición, mantención y almacenamiento.

La discusión cobra relevancia en un escenario económico desafiante. En su Informe de Política Monetaria de septiembre de 2026, el Banco Central proyectó un crecimiento del PIB de entre 0,25% y 0,75% para este año, en un contexto de debilidad de la demanda interna y menor dinamismo de la inversión.

El panorama obliga a las empresas a evaluar con mayor precisión sus decisiones de gasto. Para las pymes constructoras, contratistas e instaladores, la compra de maquinaria no solo representa un desembolso inicial: también implica costos de financiamiento, mantención y almacenamiento, además del riesgo de mantener equipos subutilizados entre proyectos.

Inversión y productividad, en el centro del debate

Los datos del Banco Central muestran que el equipamiento sigue siendo relevante en los planes de inversión de las empresas. Su Informe de Percepciones de Negocios de noviembre de 2025 registró que la proporción de compañías que planeaba invertir y contemplaba adquirir maquinaria o equipamiento aumentó de 35% a 38% entre octubre de 2024 y octubre de 2025. El organismo también recogió testimonios sobre inversiones acotadas, principalmente destinadas a renovar y mantener equipos e instalaciones.

La cifra no implica que las empresas estén reemplazando la compra por el arriendo, pero refleja la importancia que tiene la gestión del equipamiento en sus decisiones de inversión.

En paralelo, la Cámara Chilena de la Construcción revisó a la baja sus perspectivas para el sector: en agosto de 2026 redujo de 4,5% a 3,5% su proyección de crecimiento de la inversión en infraestructura y vivienda para el año. En este escenario, mejorar la eficiencia operacional y evaluar cuidadosamente los costos adquiere especial importancia.

El desafío es particularmente relevante para las empresas de menor tamaño. Según el informe Financing SMEs and Entrepreneurs 2026, de la OCDE, las micro, pequeñas y medianas empresas representaron el 98,6% de las firmas registradas en Chile para el año tributario 2024, aunque concentraron el 12,6% de las ventas anuales totales.

Para este segmento, disponer de alternativas de acceso a maquinaria puede ampliar las opciones para ejecutar trabajos sin realizar grandes desembolsos iniciales. Sin embargo, la decisión exige comparar el costo total del arriendo con el de la compra, considerando la frecuencia de uso, el financiamiento, la mantención y la duración de cada proyecto.

Gigante de la construcción  prepara su llegada a Chile

En este escenario, la brasileña Casa do Construtor proyecta iniciar sus operaciones en Chile en marzo de 2027, con una primera tienda en Alto Hospicio, Región de Tarapacá.

La compañía ha desarrollado una red de más de 800 unidades en Latinoamérica mediante un modelo de franquicias especializado en el arriendo de herramientas, equipos y maquinaria para la construcción. Tras su entrada al mercado chileno, contempla una expansión progresiva hacia otras ciudades, entre ellas Santiago, Viña del Mar, Valparaíso y Chillán.

Su desembarco introduce una alternativa tanto para empresas que necesitan equipamiento como para inversionistas interesados en desarrollar negocios vinculados a los servicios para la construcción.

El modelo de franquicias permite a los emprendedores evaluar una actividad centrada en el acceso a equipos, en lugar de la venta de maquinaria. Su desempeño, no obstante, dependerá de factores como la demanda local, la inversión requerida, la utilización de la flota, los costos de operación y la rentabilidad de cada unidad.

Más que una sustitución general de la compra, el arriendo plantea una decisión financiera que varía según el tipo de empresa y la naturaleza de sus proyectos. En un mercado donde la inversión debe responder a necesidades concretas, la posibilidad de acceder a maquinaria por períodos acotados abre una alternativa para administrar los recursos y dimensionar los costos operacionales.

Para las pymes, el desafío es determinar qué equipos necesitan mantener de manera permanente y cuáles pueden contratar solo cuando la actividad lo exige. Para los proveedores, la oportunidad consiste en ofrecer soluciones que respondan a esa demanda con disponibilidad, cobertura y costos competitivos.

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