El análisis, elaborado por los economistas Maximiliano Acevedo, Nicolás Bohme y Pablo Jorquera, plantea que más de un tercio del espacio fiscal que abrió el alza del precio de referencia del cobre se destina a financiar la Megarreforma tributaria, y propone postergar sus medidas permanentes para impulsar la inversión pública y el empleo sin elevar el déficit.
Rumbo Colectivo y el Observatorio de Políticas Económicas (OPES) presentaron en la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile un análisis del proyecto de Ley de Presupuestos 2027, el primero de la administración de José Antonio Kast, y de la trayectoria de las finanzas públicas hasta 2030. El documento fue elaborado por los economistas Maximiliano Acevedo y Pablo Jorquera, de Rumbo Colectivo, y Nicolás Bohme, de OPES; y presentado también junto a la economista Mirentxu Jimenez.
Entre los asistentes que participaron en la conversación estuvieron el exministro de Economía y Hacienda, y director de Rumbo Colectivo, Nicolás Grau; las diputadas Irací Hassler y Tatiana Urrutia; la exsubsecretaria de Hacienda, Claudia Sanhueza; la exsubsecretaria de Evaluación Social, Paula Poblete; el exdirector del Servicio de Impuestos Internos (SII), Hernán Frigolett, y los economistas Andrea Bentancor y Luis Eduardo Escobar, entre otros representantes del mundo académico, político y de centros de pensamiento.
Acevedo explicó: “Lo que vemos en este informe es que hay una estrategia fiscal que lo que busca es recomponer el gasto público. A corto plazo, lo que hemos visto es que se quita gasto social y se elevan otro tipo de prestaciones como, por ejemplo, defensa y seguridad pública. Entonces, toda esta promesa que se hizo en campaña del recorte, vemos que no es tal, aun cuando existe todavía esta tensión a mediano plazo, porque en el plan que presentan todavía no está cerrado cómo pueden lograr las metas fiscales y la deuda con los niveles y la perspectiva que tenemos para mediano plazo”.
Un presupuesto sostenido por el cobre y que no reactiva
Según el informe, de los $2,5 billones en que el Informe de Finanzas Públicas de octubre elevó los ingresos estructurales de 2027, $1,7 billones provienen del alza del precio de referencia del cobre, la mayor desde la creación de la regla fiscal en 2001. Sin embargo, más de un tercio de ese espacio se destina a cubrir el costo de la Megarreforma, que según la Dirección de Presupuestos (Dipres) alcanza $602.063 millones en 2027. Jorquera señaló: “El problema es que el gobierno, cuando aprobó la megarreforma tributaria, decidió destinar de esa parte, de ese espacio fiscal que le abre el precio del cobre, destinarlo a darle beneficios tributarios a los más ricos, con la megarreforma tributaria”.
El documento sostiene además que, con un millón de personas desempleadas, el proyecto no es reactivador: la inversión pública crece 1,6%, por debajo del 2,9% del gasto corriente, y los subsidios a la contratación caen 30,7%.
El análisis también advierte que los recortes programáticos no se alinean con la evidencia del Sistema Nacional de Evaluación y Monitoreo: de 286 programas trazables, 122 caen 10% o más y 52 de ellos no muestran señales fuertes de mala evaluación.
Postergar la Megarreforma para invertir
Como alternativa, el informe propone posponer por un año las medidas tributarias permanentes de la Megarreforma para expandir la inversión pública en 9,2%.
Bohme detalló: “Mostramos que implementar un shock de inversión pública en el presupuesto 2027, financiado con la postergación de las medidas tributarias permanentes de la megarreforma tributaria, tiene el potencial de, en términos netos, elevar el crecimiento el próximo año en el orden de 0,3 puntos porcentuales de PIB. Esto quiere decir un PIB 1.500 millones de dólares más alto que con el presupuesto que está proponiendo el gobierno y sin elevar el déficit fiscal. Esto contribuiría de manera importante a la crisis de desempleo que tenemos en el país, porque podría crear del orden de decenas de miles de puestos de trabajo adicionales”.
Meta fiscal al 2030 en riesgo
En el mediano plazo, el informe concluye que con los parámetros actuales no es posible cumplir la meta de un déficit estructural de 1,5% del producto interno bruto (PIB) al 2030, ya que la Dipres proyecta que este se amplía hasta 2,8% del PIB.
Bohme afirmó: “Si es que el gobierno mantiene la idea de realizar ajustes únicamente por el lado del gasto, eso implicaría que año a año el gasto en proporción al PIB tendría que reducirse aproximadamente en 0,5% del PIB, lo cual es técnica y políticamente inviable”.
Por ello, los autores plantean que la convergencia fiscal dependerá de generar ingresos adicionales.
Jorquera sostuvo: “Este gobierno nos ha demostrado que es imposible reducir el presupuesto, tanto política como técnicamente. De hecho, este gobierno que venía con un recorte de 6 mil millones, ahora tiene un aumento de gasto de un billón de pesos. Entonces, como es imposible recortar el presupuesto y ya rebajaron sus ingresos, la pregunta, bueno, entonces, ¿cómo hacemos la consolidación fiscal? Y para eso la única respuesta, o la respuesta que tenemos hoy, es volver a hablar de ingresos”.
Encuentra el informe completo aquí: https://rumbocolectivo.cl/wp-content/uploads/2026/10/Analisis-Fiscal-Presupuesto-2027-Rumbo-Colectivo-y-OPES.pdf