Organizaciones sociales, la Municipalidad de Recoleta y representantes del Parque Metropolitano firmaron un acuerdo para fortalecer la conectividad, la recuperación y puesta en valor de los cerros urbanos. En una actividad organizada entre otros actores por la Fundación Mustakis, numerosas familias disfrutaron de distintas experiencias recreativas, científicas y culturales en la falda del Cerro Blanco.
Recoleta, 18 de octubre de 2026.- ¿Qué tienen en común la ciencia, el arte, la naturaleza y las ganas de descubrir? Este fin de semana, Cerro Blanco fue el punto de encuentro de todos ellos. La segunda versión de la Fiesta del Día de los Cerros —organizada por varias organizaciones públicas y privadas— convocó a niños, niñas y familias en una jornada que transformó este espacio de Recoleta en un lugar para explorar, experimentar y aprender al aire libre.
Recorridos guiados, talleres medioambientales, de pintura y confección textil, módulos interactivos del MIM, actividades con sensores musicales, entrega de información sobre el Cerro Blanco y juegos infantiles fueron algunas de las atracciones de la jornada. Pero también lo fue la firma de un acuerdo de la Mesa Entre Cerros, instancia que busca promover el encuentro de las comunidades con la naturaleza de los cerros isla.
«Los cerros son refugios climáticos, un lugar para actividades de las personas, puntos de exploración, y creemos que con trabajo colaborativo podemos cuidarlos mejor. Además, vivimos un cambio climático que nos hace repensar dónde poner los esfuerzos para tener ciudades más resilientes», explicó el director ejecutivo de Fundación Mustakis, Domingo Errázuriz.
En la Mesa Entre Cerros participan la propia Fundación Mustakis, junto a la Municipalidad de Recoleta, el Parque Metropolitano, Corporación Ciudades, la Fundación Cerros Isla, Huella Local, Zoma Regeneración Urbana y el Centro Nacional de Conservación y Restauración. Un foco importante de su trabajo es lograr una recuperación más profunda del Cerro Blanco.
«El Cerro Blanco es un punto de regeneración territorial para el barrio, y además atractor de distintas instituciones» opinó la directora de Zoma Regeneración Urbana, Daniela Muñoz. «Los Cerros Islas son pulmones verdes, mantienen la biodiversidad de la ciudad, nos permiten tener un aire limpio, un aire puro, son lugares de fácil acceso, por lo que la idea es conservar su naturaleza y aprender de su diversidad», complementó la encargada de la red de los parques urbanos de Parque Metropolitano, Devaky del Río.
En la misma línea se manifestó la directora ejecutiva de la Fundación Cerros Isla, Fernanda Ruiz: «Somos un país de cerros, Santiago es una ciudad rodeada de cordones montañosos con 26 cerros islas en su interior que nos ofrecen la oportunidad de poder conectarnos con la naturaleza sin tener que ir muy lejos. Celebramos el Día de los Cerros para que la gente pueda ir, subirlos, conocerlos, pero sobre todo para que entienda su valor y puedan cuidar estos ecosistemas que muchas veces son muy frágiles», concluyó.
La música y la danza también tuvieron espacio en esta fiesta por los cerros, con presentaciones y talleres de cueca, marinera, tobas, caporales y bailes andino-aymaras, que aportaron diversidad y tradición a una celebración pensada para disfrutar en familia.
Uno de los momentos destacados fue el despertar de una escultura de picaflor, creada por ZOMA Regeneración Urbana junto al Colectivo Cian mediante un proceso de participación comunitaria. La obra cobró protagonismo con una intervención artística y un pasacalle de personajes inspirados en la fauna, invitando a los asistentes a ser parte de un encuentro entre creatividad, naturaleza y comunidad. A esto se agregó otra escultura, aportada por la vicepresidenta de la Fundación Mustakis, Daphne Annastassiou.