Ante el sistema frontal que afectará este martes a la zona central del país, la Municipalidad de Zapallar intensificó sus labores preventivas en distintos sectores de la comuna, poniendo especial atención en las zonas con riesgo de anegamiento, la estabilidad de árboles, el comportamiento del humedal de La Laguna y la infraestructura vial que resultó afectada por los temporales de julio pasado.
Según los antecedentes meteorológicos considerados por el municipio, se esperan precipitaciones de entre 25 y 30 milímetros, acompañadas de vientos que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora. La principal preocupación radica en la posibilidad de que una parte importante de las lluvias se concentre en períodos breves, aumentando el riesgo de emergencias.
El despliegue municipal contempla un trabajo coordinado con las instituciones de emergencia, con especial vigilancia en Villa Esmeralda y Población Estadio, sectores identificados como prioritarios por los riesgos asociados a las precipitaciones intensas y las fuertes ráfagas de viento.
Otro de los puntos que concentrará mayor atención será el humedal de La Laguna-Estero Catapilco, ante la posibilidad de un rápido incremento del nivel del agua. Para enfrentar este escenario, el municipio contempla realizar aperturas controladas del humedal, de acuerdo con la evolución de las condiciones, con el propósito de disminuir el riesgo de inundaciones en los sectores aledaños.
En paralelo, los equipos municipales se encuentran revisando árboles que podrían presentar peligro de caída, reforzando un trabajo preventivo que ya había permitido identificar más de 50 ejemplares de riesgo en las rutas E-462 y F-30.
Otro de los focos prioritarios será la infraestructura vial, particularmente el puente mecano que conecta La Laguna con Catapilco y las obras de contención existentes en sectores afectados por los temporales anteriores.
El municipio mantendrá un monitoreo permanente de estas estructuras durante el sistema frontal, considerando los problemas de conectividad que enfrentó Zapallar durante julio, cuando los socavones obligaron a interrumpir rutas fundamentales para el desplazamiento de sus habitantes.
En este contexto, el alcalde Gustavo Alessandri enfatizó la importancia de anticiparse a las posibles consecuencias del evento meteorológico señalando que «en Zapallar ya vivimos las consecuencias de lluvias intensas y sabemos lo importante que es actuar antes de que se produzca una emergencia, por eso estamos concentrando nuestros esfuerzos en los sectores más sensibles, como el socavón de Cachagua. De todas maneras, a pesar de nuestro trabajo, necesitamos la colaboración de todos los vecinos para que eviten traslados innecesarios y de tener que hacerlo, ser lo más producente que puedan como peatones o conductores”.