Por medio de telemedicina población femenina del Centro de Detención Preventiva de Quillota accederá a atención especializada.
Con el objetivo de robustecer la atención de salud mental y avanzar en la cobertura de las necesidades de las personas privadas de libertad, Gendarmería y la Municipalidad de Quillota, a través de su Departamento de Salud Municipal y el Centro de Salud Mental Vida Nueva, formalizaron un convenio de colaboración que permitirá implementar prestaciones de salud mental mediante telemedicina en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Quillota.
El acuerdo, firmado este lunes en dependencias de la unidad penal por el director regional de Gendarmería, coronel Pablo Torres, y el alcalde de Quillota, Luis Mella, constituye el primero de estas características que se implementa en la Región de Valparaíso. En la oportunidad, además, estuvieron presentes el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Rafael González; la seremi de Salud, Mariol Luan; y la delegada presidencial provincial, Pilar Cuevas.
En una primera etapa, la iniciativa estará enfocada en la población penal femenina del establecimiento penitenciario, permitiendo acercar la atención especializada a las mujeres privadas de libertad. A mediano plazo, se proyecta que la iniciativa pueda extenderse al resto de la población penal.
El coronel Torres destacó que la puesta en práctica de esta medida traerá beneficios tanto para la población penal como para la seguridad del establecimiento.
“De esta manera, fortalecemos la atención de salud de nuestra población penal, particularmente de las mujeres privadas de libertad, y la conexión con la red de salud municipal. Además, la atención de telemedicina tiene un componente de seguridad muy importante, toda vez que el que no debamos realizar traslados a recintos de salud externos reduce los riesgos asociados a la salida de una persona privada de libertad y nos permite que el personal uniformado requerido para estos traslados se enfoque en tareas propias del régimen interno”.
En tanto, el alcalde Mella destacó: “La Municipalidad de Quillota nuevamente presenta, junto a Gendarmería, un proyecto innovador. Vamos a apoyar a muchas personas que, para su proceso de rehabilitación, necesitan, como cualquier ser humano, mejorar ciertas situaciones de salud mental. Así que le agradezco a Gendarmería, a todas las personas que nos acompañaron hoy día, y esperamos poder evaluar como un nuevo proyecto innovador que nace en Quillota y que puede ayudar a mucha gente”.
El convenio contempla que las prestaciones sean otorgadas por profesionales del Centro de Salud Mental Vida Nueva, de acuerdo con la disponibilidad de recursos humanos y técnicos existentes. Por su parte, Gendarmería ya habilitó, al interior del establecimiento, un espacio adecuado, seguro y privado para las atenciones, además de disponer las condiciones de conectividad y coordinación necesarias para desarrollar las consultas mediante videollamada. En este contexto, una vez firmado el convenio, se concretó exitosamente una primera conexión remota destinada a verificar el funcionamiento del sistema y las condiciones de conectividad.
Esta modalidad permitirá facilitar el acceso a prestaciones de salud mental desde el propio recinto penitenciario, reforzando la coordinación entre Gendarmería y la red municipal de salud. Asimismo, el convenio establece el resguardo de la confidencialidad de los antecedentes clínicos, la protección de los datos personales y la continuidad de los cuidados, conforme a la normativa vigente.
Por su parte, el seremi González resaltó la positiva incidencia que este avance representa para la reinserción social de las personas atendidas.
“Trabajar colaborativamente en temas de salud dentro de las cárceles de la región nos permite seguir avanzando en el resguardo de la dignidad de quienes se encuentran en las unidades penales, atendiendo, además, a que la salud en Chile es un derecho que no se pierde con la privación de libertad. Este convenio no solo nos permite integrar a las internas de la unidad penitenciaria de Quillota en la red de salud comunal, sino que también mejorar su calidad de vida, lo que, por cierto, redunda en una reinserción social más efectiva, en un ambiente que la propicia al prevenir crisis, ayudar a la regulación emocional y mitigar el impacto y la carga psicológica del contexto de encierro, por dar algunos ejemplos”.
Para Gendarmería de Chile, esta alianza representa una expresión concreta de una gestión penitenciaria que busca atender de manera integral las necesidades de las personas bajo su custodia, promoviendo mejores condiciones para acceder a prestaciones esenciales y fortaleciendo la articulación con otros organismos públicos. En este contexto, la salud mental constituye un ámbito especialmente relevante para avanzar hacia una atención penitenciaria más humana, oportuna e integrada con la red pública de salud.
La implementación de la telemedicina en el CDP de Quillota constituye así un avance en la modernización de los servicios disponibles al interior de los establecimientos penitenciarios, ampliando las posibilidades de atención y reforzando el trabajo colaborativo entre la institución penitenciaria y la red de salud comunal.