A pocos días de recibir la tercera Fiesta de la Palta Crucina, el histórico recinto recupera protagonismo como lugar de encuentro para las familias.
Para muchas generaciones de crucinas, crucinos y otras personas de distintas ciudades de la región, la Poza Cristalina es mucho más que un lugar. Es parte de sus recuerdos de infancia, de los veranos en familia, de los encuentros con amistades y de las grandes celebraciones que alguna vez hicieron conocido a este rincón de la provincia de Quillota.
Durante décadas, este espacio fue uno de los principales lugares de recreación en la zona. Sus antiguas piscinas naturales, áreas de picnic y espectáculos musicales reunieron a familias de distintas comunas, convirtiéndolo en un referente de la vida social y cultural de la zona.
Sin embargo, con el paso de los años, la Poza Cristalina fue perdiendo su protagonismo. El deterioro de sus instalaciones y el abandono de parte del recinto fueron dejando atrás aquellos días de encuentros y celebraciones, aunque nunca lograron borrar su lugar en la memoria de la comunidad, sin embargo, hoy, esa historia comienza a escribirse nuevamente.
Bajo la administración de la alcaldesa Filomena Navia Hevia, la Municipalidad de La Cruz ha impulsado un proceso de recuperación y puesta en valor de la Poza Cristalina, con el objetivo de devolverle su importancia como espacio público, lugar de encuentro familiar y patrimonio de la comuna.
De un espacio abandonado a un proyecto de futuro
Desde el inicio de la actual administración, la recuperación de la Poza Cristalina ha formado parte de una visión de largo plazo que busca transformar el recinto en un parque urbano, incorporando áreas verdes, senderos, espacios de recreación y condiciones para disfrutar de la naturaleza.
Para avanzar en esa dirección, el municipio ha desarrollado gestiones técnicas y de financiamiento, además de instancias de coordinación con organizaciones e instituciones que permitan sumar esfuerzos a un proyecto de esta magnitud. Uno de los avances más significativos de este año fue la incorporación de un centenar de árboles nativos, gracias al trabajo conjunto entre la Municipalidad de La Cruz, Chilquinta y establecimientos educacionales de la comuna.
Durante septiembre, niñas, niños y jóvenes participaron directamente en una jornada de arborización, plantando ejemplares que, con los años, contribuirán a recuperar la vegetación del sector y dar forma a un nuevo entorno natural.
La Fiesta de la Palta vuelve a reunir a las familias
La recuperación de la Poza Cristalina también ha permitido que el recinto vuelva a ser escenario de grandes encuentros comunales.
Este sábado 24 y domingo 25 de octubre, el lugar recibirá la tercera versión de la Fiesta de la Palta Crucina, celebración que reunirá música, gastronomía, emprendimientos, cultura y actividades para distintas edades.
Desde la primera versión del evento, la elección de este escenario tiene un significado especial: permite que visitantes de toda la Región de Valparaíso conozcan un espacio histórico que durante años permaneció alejado de las grandes actividades comunitarias.
Así, la Fiesta de la Palta no solo representa una oportunidad para celebrar uno de los productos más representativos de La Cruz, sino también para reencontrarse con parte de su patrimonio.
Porque detrás de los proyectos, los árboles y las nuevas actividades existe algo que no ha cambiado: el cariño que generaciones de crucinas y crucinos sienten por la Poza Cristalina y el deseo de volver a verla llena de vida.