La responsabilidad depende del origen del daño y no del lugar donde aparece la humedad. Cristian Maturana, CEO de Millacero, explica qué elementos determinan quién debe hacerse cargo y por qué es importante dejar constancia de los reportes.
Las lluvias registradas durante octubre han puesto nuevamente en discusión un problema habitual en edificios y condominios: las filtraciones de agua y la responsabilidad de asumir los costos de reparación. Cuando aparecen manchas de humedad en muros, techos o ventanas, determinar si corresponde responder a la comunidad o al propietario requiere identificar el origen de la falla.
“Lo primero que siempre explicamos es que la responsabilidad depende de dónde se origina la filtración, no de dónde aparece la mancha”, explica Cristian Maturana, CEO de Millacero, empresa de conserjería remota.
La distinción es relevante porque en los edificios coexisten bienes comunes, como techumbres, fachadas y ductos compartidos, con instalaciones y elementos de uso exclusivo de cada departamento. Por ello, la ubicación visible del daño no basta para establecer quién debe asumir la reparación: es necesario revisar de dónde proviene el agua y qué elemento presenta la falla.
“Si el agua entra por un bien común, como el techo, la fachada, las bajadas de aguas lluvia o la impermeabilización de losas comunes, la responsabilidad es de la comunidad”, detalla Maturana.
En cambio, cuando la filtración se origina en componentes de la unidad, la evaluación puede apuntar al propietario, dependiendo del elemento afectado y de las circunstancias del caso.
“Si el origen está dentro de la unidad, por ejemplo los sellos de las ventanas, un desagüe de terraza tapado o una instalación interior, le corresponde al propietario”, precisa el ejecutivo de conserjería remota.
Además de identificar el punto de origen, la comunicación oportuna con la administración es un factor importante para gestionar estos incidentes. Informar el problema, registrar cuándo ocurrió y conservar antecedentes, como fotografías o videos, permite documentar su evolución y facilitar la revisión técnica.
“Cuando un residente reporta una filtración, el aviso queda registrado al instante por la conserjería remota, y llega a la administración el mismo día. Eso es lo que evita después la discusión de ‘Yo avise’ contra ‘nunca nos informaron’”, sostiene el CEO de Millacero.
Con la conserjería remota, cada aviso queda registrado y trazado, junto con las gestiones realizadas. Sin embargo, determinar la responsabilidad y los costos asociados requiere evaluar el origen de la filtración y los antecedentes de cada caso.