La investigación, encabezada por la Brigada Antinarcóticos de Iquique y coordinada con la Fiscalía Supraterritorial, se extendió por al menos seis meses. El operativo permitió incautar ocho armas de fuego, congelar ocho cuentas bancarias e identificar una estructura liderada por dos hermanos colombianos.
Una incautación de 2.711 kilos y 600 gramos de droga y la detención de 12 personas dejó como resultado una investigación de la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI) de Iquique, que permitió desarticular una estructura criminal dedicada a ingresar sustancias ilícitas a Chile por pasos no habilitados del norte del país, para posteriormente distribuirlas en la Región Metropolitana y sectores del sur.


El director general de la PDI, Eduardo Cerna, explicó que la investigación se extendió por al menos seis meses y permitió identificar el funcionamiento de la organización. “Más que una gran diferencia, es que ha sido un proceso investigativo que ha permitido identificar la estructura en su totalidad, la forma de ingreso, los acopios, la distribución, la forma de encubrimiento de los capitales ilícitos”, señaló. El jefe policial destacó que el trabajo permitió establecer los roles de los involucrados y la logística utilizada para mantener la actividad criminal.
En total, fueron detenidas 12 personas: seis de nacionalidad colombiana, cinco chilenas y una ecuatoriana. De acuerdo con el subprefecto René Camilo, jefe de la Brigada Antinarcóticos Iquique, la organización era liderada por dos hermanos colombianos, quienes contaban con colaboradores encargados de distintas funciones. “La estructura criminal estaba liderada por dos ciudadanos colombianos que son hermanos”, precisó el oficial.
Dos colombianos y un ecuatoriano con situación migratoria irregular cayeron con más de 2,7 toneladas de droga, que internaban por pasos no habilitados.
— Martín Arrau GH. (@martinarrau) October 27, 2026
Esta banda escondía en dos barberías de fachada en La Pintana las ganancias del narcotráfico, pero el Estado de Chile iba tras… pic.twitter.com/i89BN68kIK
La investigación también permitió establecer que los imputados habrían instalado dos barberías en la comuna de La Pintana para encubrir las ganancias obtenidas mediante la internación, distribución y comercialización de drogas. A esto se sumó el congelamiento de ocho cuentas bancarias vinculadas a los investigados y la incautación de vehículos de alta gama. Además, se detectaron flujos de dinero relacionados con otra organización colombiana desarticulada anteriormente, vínculo que continúa siendo materia de investigación.
En materia de armamento, los detectives incautaron ocho armas de fuego: siete pistolas y un revólver. Según detalló Camilo, cuatro estaban con antecedentes en Chile y las otras cuatro no tenían registro nacional. Una de estas últimas presentaba un cuño relacionado con la Policía de Tucumán, Argentina, aunque su procedencia aún debe ser establecida mediante diligencias investigativas. El subprefecto añadió que existen indicios de que la estructura utilizaba la violencia como mecanismo de amedrentamiento.
Cerna destacó la coordinación entre la PDI y el Ministerio Público para abordar tanto el tráfico de drogas como el patrimonio de la organización. “El tráfico de drogas es un agente potenciador de la violencia”, sostuvo el director general, quien agregó que el objetivo es retirar estas sustancias de circulación y afectar las fuentes de financiamiento de las estructuras criminales. La operación fue coordinada con la Fiscalía Supraterritorial y contó con el trabajo de equipos policiales especializados.












