La iniciativa busca facilitar la regularización de la propiedad y acercar los trámites a la comunidad. Además, el municipio gestiona la renovación de la concesión del terreno fiscal de El Turco para mantener este espacio como punto de encuentro y participación vecinal.
Un paso importante para la seguridad y tranquilidad de sus familias dieron 20 vecinos de Cartagena que recibieron sus títulos de dominio en una ceremonia encabezada por la seremi de Bienes Nacionales de Valparaíso, Leslie Cornejo, y la alcaldesa Lily Silva García.
La entrega de estos documentos permitirá a las familias avanzar en la regularización de sus propiedades y contar con certeza jurídica sobre sus terrenos, además de abrir nuevas posibilidades para acceder a beneficios y programas del Estado.
La alcaldesa de Cartagena, Lily Silva García, destacó la importancia de acercar estos servicios a la comunidad. “Antes, para realizar estos trámites, las personas tenían que trasladarse hasta Valparaíso. Hoy estamos acercando estas gestiones a través de nuestra municipalidad, para que puedan hacer sus trámites de manera más accesible y cercana”.
En esa misma línea, la seremi de Bienes Nacionales de Valparaíso, Leslie Cornejo, destacó el convenio de regularización vigente entre el ministerio y el municipio, una alianza que solo mantienen 15 comunas de la región. “Implica la presencia de funcionarios de Bienes Nacionales en el municipio para atender a los vecinos desde acá».
«Vamos a estar trabajando en distintas problemáticas de la comuna. Está todo el compromiso de nuestra seremía, de nuestra querida ministra Catalina Parot y de nuestro gobierno en apoyar la gestión de nuestra gran alcaldesa.»
El Turco: mantener un espacio para la vida comunitaria
La jornada también contempló gestiones relacionadas con el sector de barrio José Arellano, la comunidad mapuche Pangynewe y el sector rural de Cartagena.
En El Turco, específicamente, el municipio solicitó la renovación por cinco años de la concesión de uso gratuito de un terreno fiscal ubicado en Chacarillas, con el objetivo de mantener su uso comunitario.
En el lugar funciona una pérgola tipo ágora que cumple la función de sede social y permite realizar reuniones, asambleas y otras actividades ciudadanas. El recinto cuenta con salón, baños, cocina y una plaza con juegos infantiles, infraestructura que constituye un punto de encuentro para los habitantes del sector.