La Confederación de Trabajadores de la Salud Chile (CONFETSACH) manifiesta su más profunda molestia y rechazo frente al Oficio Ordinario N° 2702 de la Dirección de Presupuestos (Dipres), el cual autoriza 136 cupos para el traspaso de trabajadores a honorarios a la calidad jurídica de contrata en los servicios y programas de salud individualizados en dicho documento.
Considerando que la Ley N.º 21.796 de Presupuestos del Sector Público para el año 2026 contempla hasta 6.500 cupos para el conjunto del sector público, la autorización de sólo 136 cupos para el sector salud plantea severas interrogantes respecto de los criterios empleados, afectando las perspectivas de regularización de una dotación que supera los 10.000 trabajadores bajo la modalidad de honorarios.
A juicio de la organización, y según lo indicado por su presidente nacional, Edgardo Jarpa, “esta medida pretende vender patria y profundiza el debilitamiento del sistema público de salud iniciado con el recorte presupuestario de $116.770 miles de millones de pesos. Este diseño de reducción presupuestaria e inestabilidad contractual evoca las políticas de desmantelamiento de la salud pública aplicadas en dictadura en las décadas de 1970 y 1980 sin recursos, sin insumos sin dotaciones, sin medicamentos, con 2 pacientes por cama de hospitalización y un alto número de fallecimientos que se podrían evitar. No tan solo en las calles sino dentro de nuestros propios hospitales por la falta de la atención sanitaria requerida. Esto con el único fin de desprestigiar a nuestro sistema de salud y traspasar sus recursos al sistema privado. Otra gestión de este gobierno asociada a la política del dictador, ha sido a través de este oficio 2702 que a sentenciado a la precariedad laboral a miles de trabajadores sanitarios, asemejándolos a programas laborales pasados indignos como el PEM y el POJ, que precarizaron el empleo con sueldos mínimos, quitando derechos laborales y que sumieron a las familias en la pobreza y la cesantía, junto al saqueo y apropiación de nuestros recursos naturales”, precisa el dirigente.
La confederación, denuncia que la actual administración ha faltado a su compromiso de resguardar los derechos sociales y proteger a las instituciones de salud. Esta decisión, a su juicio, no sólo amenaza el funcionamiento de los establecimientos, sino que debilita la fortaleza del Estado además del rol del movimiento sindical mediante el cuestionamiento de las horas sindicales de sus trabajadores, y eventuales modificaciones al Estatuto Administrativo. La CONFETSACH considera que la salud pública es un patrimonio del país que debe responder al crecimiento de la población y al perfil epidemiológico, y no ser administrada como una mercancía.
Frente a este escenario, la Confederación de Trabajadores de la Salud de Chile le exige al Ministerio de Salud y al Ministerio de Hacienda responder de forma transparente a las siguientes demandas:
● Transparencia de criterios: Explicar la metodología técnica y presupuestaria empleada para determinar y asignar los 136 cupos autorizados.
● Revisión de la distribución: Reevaluar los cupos asignados considerando las necesidades reales de los establecimientos y del personal que cumple funciones permanentes.
● Plan de mitigación contra la precariedad: Informar sobre las medidas previstas para los trabajadores no incorporados, evitando la prolongación indefinida de la modalidad de honorarios.
● Instancia formal de diálogo: Abrir una mesa de trabajo con las organizaciones sindicales para abordar la estabilidad laboral, las brechas de dotación y el fortalecimiento del empleo público.
Por último, la CONFETSACH señala que no existe un sistema sanitario sólido cuando quienes sostienen diariamente la atención pública deben desempeñar funciones esenciales bajo sobrecarga laboral e inestabilidad contractual, por este motivo hacen un llamado amplio a todas las organizaciones sindicales del sector a mantenerse unidas, informadas y movilizadas en defensa del empleo digno y la salud pública de Chile.