El parlamentario sostuvo que la discusión política ha estado marcada por acusaciones cruzadas y lamentó la ausencia de medidas concretas para evitar que se repitan las rebajas de condenas. Además, señaló que su colectividad continúa analizando los antecedentes antes de adoptar una posición definitiva.
“La situación del ministro Rabat a nadie ha dejado indiferente. El mundo político está bastante dividido. Las fuerzas tradicionales se acusan mutuamente, algunos desde el fanatismo, otros desde la ideología, algunos con las víctimas, que me parece bastante bien, pero también me parece bien que la jurisprudencia haya tomado palco.
Se esperaba, y este diputado, así como el PDG, esperaba una autocrítica un poco más potente, una autocrítica constructiva, humana, donde quizás se asumieran errores para la construcción de una solución. Eso ha sido una parte de las ausencias en esta sesión, donde perfectamente se hubiesen propuesto algunas medidas para evitar esto en el futuro, endurecer los parámetros para evitar errores de este calibre en el futuro, pero así también darle una señal a la ciudadanía de confianza de que las cosas se están haciendo de la mejor forma posible.
El PDG y este diputado estamos en una etapa de reflexión, cotejando la información necesaria para tomar una postura dentro de los próximos días, entendiendo la dinámica de una acusación constitucional que se está presentando eventualmente dentro de las próximas horas”.