El Ministerio de Agricultura, a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), continúa impulsando el desarrollo de la agricultura orgánica en el país como uno de los ejes estratégicos para una producción sostenible y de alta calidad. Ante esto, surgen preguntas clave para productoras, productores y elaboradores que buscan certificar sus mercancías bajo los estándares oficiales.
“Esta región es el corazón productivo de la agricultura chilena y lideramos en múltiples materias, por lo que debemos sentirnos profundamente orgullosos de alimentar a millones de familias dentro y fuera de nuestras fronteras. En ese sentido, la Ley N° 20.089 es un marco profundamente inclusivo que integra a pequeños, medianos y grandes productores por igual; aquí lo determinante no es el tamaño, sino la calidad y trazabilidad de las frutas, verduras y alimentos que llevamos a la mesa de los consumidores”, sostuvo Carlos Valdés, Seremi de Agricultura.
“La agricultura orgánica es básicamente la no utilización de plaguicidas sintéticos en el proceso de producción de frutas y hortalizas; una de sus ventajas es ofrecer, a quien está consumiendo, un alimento inocuo, el cual no ha sido sometido a ningún plaguicida de carácter sintético, aportando una alternativa más limpia para consumir vegetales y otros productos”, sostuvo Manuel Bernales, director regional (s) del SAG.
Bernales recordó que la institución actúa como la autoridad competente del Sistema Nacional de Certificación de Productos Orgánicos Agrícolas, regulado por la Ley N°20.089 y sus reglamentos y normas técnicas complementarias. Por ende, tanto quienes se dedican a la producción primaria como los elaboradores de alimentos procesados (tales como mermeladas, manjares, chocolates, frutas en conserva, miel y colados infantiles, entre otros) que deseen comercializar bajo esta denominación, deben formalizar sus procesos obligatoriamente mediante los mecanismos legales establecidos.
Vías de certificación y Organizaciones de Agricultores Ecológicos (OAE)
Para hacer uso comercial de los términos “orgánico”, “ecológico”, “biológico” o sus abreviaturas reconocidas, los operadores deben optar por los mecanismos formales del sistema: a través de entidades certificadoras externas inscritas en los registros del SAG o bien mediante la conformación de Organizaciones de Agricultores Ecológicos (OAE).
Estas últimas están orientadas a pequeños productores, agricultores familiares campesinos e integrantes de pueblos originarios reunidos en entidades con personalidad jurídica, cuyas ventas anuales no superen el umbral establecido de 25.000 Unidades de Fomento.
Las agrupaciones interesadas en validar su producción bajo la modalidad de OAE deben cumplir estrictos estándares orientados a garantizar la trazabilidad. Llevar bitácoras y registros detallados que permitan trazar el producto desde el predio hasta su comercialización; poseer un sistema de Control Interno contando con un listado actualizado de los integrantes, métodos de supervisión interna, planes de manejo, tipos de cultivos, superficies y el destino comercial de la producción. Finalmente, entre los requisitos está el disponer de un cuerpo normativo interno ajustado a la normativa técnica chilena vigente.
Fiscalización y obligaciones continuas
En materia de control, en el SAG resaltaron que los operadores y organizaciones adscritas deben otorgar libre acceso a sus unidades productivas y de comercialización a los fiscalizadores de la institución. Esto implica facilitar la información requerida, acatar las directrices técnicas y presentar los informes anuales que correspondan para mantener la vigencia en los registros oficiales del Servicio.
Finalmente, se reiteró el llamado a la ciudadanía y a los compradores a verificar el etiquetado al adquirir productos de este tipo. De acuerdo con la ley, la marca gráfica y el sello oficial del SAG deben incorporarse obligatoriamente en los envases y etiquetas de todos los productos comercializados en el mercado nacional bajo las categorías de «orgánico», «ecológico» o «biológico», previniendo así malas prácticas comerciales y resguardando los derechos de los consumidores.