El despliegue dejó 1.516 infracciones a la Ley de Tránsito y permitió identificar a 12 prófugos de la justicia. También se detectaron vehículos con encargo por robo y otros con sus patentes ocultas.
Un total de 810 motocicletas fueron retiradas de circulación por Carabineros durante un operativo de fiscalización desarrollado durante el último mes en distintos puntos de la Región Metropolitana, cuyo despliegue fue intensificado entre el 24 y el 30 de octubre.
La iniciativa, encabezada por la Prefectura de Tránsito y Carreteras, tuvo como objetivo prevenir accidentes, detectar conductas de riesgo y reforzar la seguridad vial, además de combatir delitos asociados al uso de estos vehículos, particularmente los robos por sorpresa conocidos como «motochorros».
De acuerdo con el balance policial, los controles dejaron 1.516 infracciones a la normativa de tránsito y 25 personas detenidas. De ellas, 12 mantenían órdenes judiciales vigentes y eran prófugas de la justicia. Asimismo, se registraron aprehensiones por falsificación de instrumento público, receptación, conducción bajo la influencia de sustancias psicotrópicas y conducción a velocidad temeraria.
Al respecto, el general Víctor Vielma, jefe de la Zona de Tránsito, Carreteras y Seguridad Vial, explicó que las motocicletas fueron retiradas principalmente por incumplimientos a la normativa vigente. “Se retiraron 810 motocicletas de circulación por diferentes motivos, principalmente por infracciones a la Ley de Tránsito, por no contar con la documentación respectiva, tanto su conductor como la motocicleta propiamente tal”, detalló.
Durante las fiscalizaciones también se detectaron vehículos con encargo por robo y otros que presentaban irregularidades, como el ocultamiento de sus placas patentes, por lo que fueron trasladados a los aparcaderos correspondientes.
En cuanto al propósito de estos procedimientos, Vielma sostuvo que buscan intervenir en dos ámbitos: la seguridad vial y la prevención delictual. “Lo que quisimos atacar primero (…) es bajar la tasa de accidentabilidad por parte de los conductores de motocicletas. Y en segundo término y lo más importante, una contribución real y efectiva a la prevención para evitar la comisión de delitos, principalmente asociados a los delitos de robo por sorpresa, denominados comúnmente motochorros”, señaló.
Asimismo, indicó que los puntos de fiscalización fueron establecidos a partir de un trabajo de análisis e inteligencia policial, priorizando sectores con alta circulación de estos vehículos. “Los puntos donde nos instalamos son puntos que están previamente identificados y analizados, que contribuyen o hay alto tránsito de motocicletas o paso por el lugar. Ahí nos enfocamos”, explicó. Además, indicó que más del 55% de los conductores fiscalizados correspondía a personas extranjeras.
Por otra parte, entre los antecedentes entregados se indicó que una proporción importante de las motocicletas controladas era utilizada para labores de reparto o delivery.
Finalmente, el general Vielma aseguró que Carabineros continuará desarrollando estos despliegues en distintos sectores de la Región Metropolitana y a nivel nacional. “Vamos a seguir trabajando, vamos a seguir desplegados en diferentes puntos (…) con la finalidad de brindar mayor seguridad y tratar de contribuir a la minimización de comisión de delitos que afectan a las personas”, concluyó.