Desde la elección de los dulces hasta el maquillaje y los disfraces podrían convertir esta celebración en una “noche de terror”. Especialistas comparten consejos simples para disfrutar de manera entretenida y segura.
Atragantamiento con dulces pequeños, alergias alimentarias, irritación de la piel por maquillaje y caries son los principales riesgos para la salud de los niños en Halloween, que se celebra el 31 de octubre. Para prevenirlos, especialistas recomiendan revisar los dulces antes de entregarlos, elegir disfraces de materiales resistentes al fuego, probar el maquillaje con anticipación y reforzar el cepillado dental.
En qué debes fijarte antes de comprar un disfraz
La Dra. Daniela Valenzuela, pediatra de Clínica Dávila Vespucio aclara: “Para todas las edades, primero hay que revisar que el etiquetado esté en español e indique la edad recomendada y las advertencias de seguridad. Preferir materiales resistentes al fuego, ojalá en base a algodón. Se debe probar el disfraz completo antes de salir, incluidos los zapatos, para asegurarnos de que el niño pueda caminar, respirar y moverse cómodamente. La idea es que Halloween sea una noche de diversión y buenos recuerdos, no de accidentes, los que podemos prevenir”.
Por su parte, la Dra. Katherin Falck, directora médica de Help Rescate, aconseja: “Elegir disfraces que se ajusten adecuadamente a nuestro tamaño, tanto para niños como para adultos. Además, debemos considerar la temperatura y el clima del día de la festividad. Si se espera mucho calor, es preferible evitar disfraces gruesos o peludos que puedan generar sudoración excesiva y causar deshidratación. También es crucial recordar que cualquier máscara utilizada como parte del disfraz debe permitir una adecuada respiración, dejando los orificios nasales y la boca expuestos a el aire”.
También el maquillaje ha cobrado cada vez más importancia y, en niños, hay que tener especial cuidado porque su piel es más sensible y con más posibilidades de alergia o irritación. Al respecto, la Dra. Carolina Sepúlveda, dermatóloga de Clínica Biobío, explica que existen maquillajes seguros para niños, que se pueden aplicar y retirar sin problemas. Sin embargo, advierte: “Hay que fijarse siempre que diga hipoalergénico en el envase y estar atentos a signos de alarma más graves, como dificultad para respirar o aumento de volumen de la zona. En ese caso, hay que consultar”, indica.
La especialista aclara que no es ideal que un niño se maquille. Si se hace, recomienda probar el producto en el brazo entre 24 y 48 horas antes. “Si hay alguna irritación, enfermedad cutánea o antecedente de alergia previa, mejor no maquillar”, señala.
Para la Dra. Ivanna Loyola, pediatra de Clínica Santa María, el principal peligro es el atragantamiento: “siempre en los menores de 5 años nosotros recomendamos que no consuman ningún tipo de dulce pequeño que pueda provocar una obstrucción”.
La pediatra aconseja además descartar dulces abiertos o con envoltorios sospechosos o en mal estado, y revisar los alérgenos que contienen, ya que algunos incluyen maní y soya.
Con el fin de que los pequeños no consuman más azúcar de la necesaria, Ornella Allegro, nutricionista de Clínica Ciudad del Mar recomienda mantener la ingesta de dulces lo más controlada posible: “Es importante tratar de fraccionar y seleccionar aquellos dulces que no sean tan desfavorables para nuestros niños”.
Asimismo, la especialista enfatiza la importancia de mantener la higiene bucal y dental, “sobre todo antes de dormir”.
Una buena alternativa para los padres es repartir dulces hechos en casa, algunas ideas son:
- Barras de cereal
- Galletitas sin azúcar
- Cocadas con manjar light
- Chocolates altos en cacao (sobre 70%)
- trozos de plátano bañado en chocolate alto en cacao
- Calabacitas de mandarinas
- Bolsitas de palomitas bajas en azúcar
¿Cómo cuidar los dientes de los niños ante el exceso de azúcar?
También los dulces pueden dañar la salud bucal, por lo que es fundamental tomar algunas precauciones.
El Dr. Daniel Pino, Coordinador Médico, Centro Dental Clínica Dávila explica: “Lo más importante no es la cantidad de dulces que se consumen, sino la frecuencia. Cada vez que se ingiere azúcar, las bacterias presentes en la boca producen ácidos que desmineralizan el esmalte dental y favorecen la aparición de caries. También se recomienda evitar los dulces pegajosos, que se adhieran a los dientes y prolonguen la exposición a el azúcar. A esto se suma mantener una rutina de higiene oral con pastas dentales fluoradas, adecuadas a las necesidades de cada paciente”.