Desde la drástica caída en las capturas del norte del país hasta la alteración de la cadena trófica, experto de la PUCV advierte sobre las consecuencias ecológicas y económicas que deja el actual fenómeno climático.
Si los eventos climáticos extremos aumentan en frecuencia, intensidad y duración, se puede comprometer seriamente la sustentabilidad a mediano plazo, alterando profundamente el ecosistema y las comunidades costeras, así lo advirtió el académico de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Guido Plaza.
“Un evento extremo de El Niño como el actual genera un impacto negativo en todas las especies adaptadas a las condiciones frías y de alta productividad biológica del ecosistema de la Corriente de Humboldt. Por tanto, la caída en la abundancia de estos recursos se debe a una menor disponibilidad, ya que migran hacia otras zonas con condiciones más adecuadas para su alimentación, reproducción y procesos fisiológicos”, manifestó el académico.
Las declaraciones del investigador concuerdan con los resultados informados recientemente por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), tras concluir un monitoreo oceanográfico sobre las variaciones del mar y sus consecuencias para los ecosistemas y las actividades productivas. Tal es el caso del Sindicato de Pescadores Artesanales de Arica, que ha denunciado una baja significativa en la captura de especies —como una disminución del 80% en el bonito, el 100% en la corvina y el 90% en otros recursos—, situación que repercute en el alza de precios y en la economía familiar.
Para el académico de la casa de estudios, el cambio en las condiciones ambientales, producto de un proceso que arrastra aguas pobres en nutrientes (oligotróficas), genera una disminución en la producción primaria y altera la composición planctónica.
“Esto repercute negativamente en especies de forraje como la anchoveta (Engraulis ringens). En consecuencia, toda la trama trófica se ve afectada, perjudicando la supervivencia y reproducción de depredadores de mayor tamaño. Otras especies bentónicas costeras, sésiles o de menor movilidad, también sufren severamente por las condiciones oligotróficas”, precisó.
En esta misma línea, el investigador indicó que la menor disponibilidad de recursos pesqueros afectará los niveles de captura, los ingresos y el empleo a corto y mediano plazo, tanto en el sector artesanal como en el industrial.