Los parlamentarios Schubert y Riquelme advirtieron que ninguna legislación interna puede desconocer los acuerdos vigentes entre Chile y Argentina. Mientras que llamaron a evitar una escalada diplomática y resguardar el comercio marítimo.
Los diputados Stephan Schubert (REP), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, y Alejandro Riquelme (REP), representante de la Región de Magallanes, abordaron la controversia generada por un proyecto de ley presentado en Argentina que busca restringir el tránsito marítimo de embarcaciones vinculadas a actividades en las Islas Malvinas. La iniciativa, ingresada el 27 de octubre por la diputada argentina Agustina Propato, pretende impedir el paso por aguas jurisdiccionales argentinas de buques que desarrollen actividades logísticas, pesqueras, militares o hidrocarburíferas hacia el archipiélago. La propuesta surge en medio de los cuestionamientos al próximo viaje del buque chileno Danstar, que busca operar una ruta comercial entre Punta Arenas y las Malvinas.
Frente a este escenario, Schubert llamó a evitar que la controversia afecte las relaciones bilaterales y recordó que la libre navegación se encuentra regulada por acuerdos internacionales. “Yo creo que ya está resuelta la cuestión respecto al Estrecho de Magallanes y a la libre navegación pacífica por parte de buques, en este caso comerciales, y cualquier otro intento responde a la política interna y a algunos sectores que están utilizando tanto en Argentina como en Chile esta materia para hacer puntos políticos. Yo creo que es importante que llamemos a la cordura, aquí estamos hablando de comercio”, señaló. Asimismo, agregó que “el propio canciller argentino señala que la libre navegación es parte relevante para el comercio y el tráfico de bienes, que es algo muy importante, en particular respecto de un estrecho como el de Magallanes, que está adquiriendo relevancia con ocasión de lo que está pasando con el Canal de Panamá”.
El parlamentario también insistió en que ambos países deben contribuir al desarrollo del comercio marítimo y evitar tensiones innecesarias. “Creo que lo que hay que hacer es favorecer el comercio y creo que ninguno de los dos países está en pie de escalar en una tensión, en una materia que es habitual, que es el comercio entre distintos puntos del planeta. Creo que, todo lo contrario, nosotros tenemos que contribuir a que el comercio pueda ser lo más fluido posible. Y en este caso, creo que en Argentina las más altas autoridades argentinas lo han señalado con claridad, al igual que las chilenas”, sostuvo.
Respecto de la posibilidad de que el proyecto argentino avance en su tramitación, Schubert advirtió que las legislaciones nacionales deben respetar los compromisos internacionales. “Esperemos que esto no siga escalando. Yo creo que también hay que llamar a la seriedad tanto a los parlamentarios chilenos como a los argentinos y recordar que las leyes internas no tienen ningún alcance o no pueden ir en contra de los tratados internacionales y del derecho internacional, que incluso estaría por sobre un tratado particular”, afirmó. En esa línea, añadió que “aquí basta con citar las normas del derecho del mar, la Convención del Mar y, en particular, los dos tratados que tenemos entre Chile y Argentina, que señalan que la navegación debe ser libre por parte de cualquier país en los canales o en aguas internacionales”.
Por su parte, Alejandro Riquelme puso el foco en la vigencia de los acuerdos bilaterales y sostuvo que cualquier legislación argentina que los contradiga carecería de aplicación frente a las obligaciones internacionales existentes. “Ningún proyecto de ley que pueda emanar del Gobierno argentino puede contravenir la Convención del Mar ni los tratados vigentes de los años 1881 y 1984. ¿Qué señalan estos tratados expresamente? La libre navegación hacia y desde el Estrecho de Magallanes. Por lo tanto, son inaplicables mientras la Convención del Mar y los tratados bilaterales de Chile y Argentina sigan vigentes”, afirmó el representante de Magallanes.
La controversia se produce pese a que la Cancillería argentina reafirmó en agosto de 2026 la plena vigencia del Tratado de Límites de 1881 y del Tratado de Paz y Amistad de 1984. Este último establece que Argentina debe garantizar el tránsito expedito y sin obstáculos de embarcaciones de todas las banderas hacia y desde el Estrecho de Magallanes. En Chile, el canciller Francisco Pérez también ha destacado que la libre navegación está respaldada por los acuerdos internacionales. Ante este escenario, ambos parlamentarios coincidieron en la importancia de respetar los tratados vigentes, mantener el diálogo institucional y evitar que iniciativas legislativas internas afecten la navegación y el comercio marítimo en la zona austral.